En torno a la XX Jornada Mundial del Enfermo – El poder curativo de la fe y de los sacramentos medicinales

Mons. Ureña   Los enfermos y discapacitados, los ancianos con creciente dependencia y soledad, están siempre entre nosotros, pero hay que renovar continuamente nuestra solicitud y cercanía hacia ellos. Una ocasión privilegiada –vivida a la vez en toda la Iglesia– es la Jornada Mundial del Enfermo, que desde 1992 se celebra cada año el 11 de febrero, festividad de Ntra. Sra. de Lourdes. Y un regalo que nos llega siempre puntual con este motivo es el Mensaje que el Santo Padre nos dirige año tras año para dicha celebración. Esta vez el Papa ha querido poner el acento en los “sacramentos de curación” o “medicinales”, esto es, en la fuerza sanadora de la gracia divina que se nos comunica en la Confesión y en la Unción de los Enfermos,  sacramentos “que tienen su natural cumplimiento en la Comunión Eucarística”.

Como enseña S.S. el Papa Benedicto XVI en el Mensaje de este año, “el quehacer principal de la Iglesia es, ciertamente, el anuncio del Reino de Dios, pero este mismo anuncio debe ser de curación, según la misión que Jesús confió a sus discípulos”. Estando en comunión con Cristo, el tiempo de sufrimiento y de prueba que supone siempre la enfermedad puede convertirse en tiempo de gracia y de salvación.

Aquellos que caminan agobiados por el sufrimiento y la enfermedad y que se acercan con fe al Señor, experimentan que no están solos. Quien invoca al Señor en el sufrimiento y en la enfermedad, tiene la certeza de que el amor de Dios no le abandona nunca. Cristo quiere encontrarse personalmente con cada enfermo, para sanarlo en el cuerpo y en el alma. Y hace esto tocándonos físicamente con el signo sacramental, que nos comunica la gracia. El encuentro de Cristo con cada enfermo es así de real, de palpable y de concreto. 

Queridos enfermos y familiares de los enfermos, ¡avisad a la parroquia cuando no podáis acudir a la iglesia! Irán a vuestra casa sin falta. ¡Avisad al capellán si estáis ingresados en un hospital! Dejad a Cristo que os sane con la “medicina divina” de la Confesión, de la Santa Unción y de la Sagrada Comunión. 

Queridos profesionales sanitarios, decid abiertamente a los enfermos que pueden contar con esta ayuda especial, que está a su alcance si lo desean.

Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer de corazón el servicio de los equipos de Pastoral de la Salud de las parroquias, residencias de ancianos y centros sanitarios. También, el testimonio callado de los médicos, de las enfermeras y de los auxiliares sanitarios. Cada vez que visitan y sirven a un enfermo movidos por la fe, dejan al mismo Cristo que esté en ellos visitando y acompañando, sanando y salvando a esa persona concreta.

Y nosotros, Pastores de la Iglesia de Cristo, estemos cada vez más disponibles a celebrar los sacramentos para los enfermos. El Santo Padre nos urge a ello. Ha de ser prioridad pastoral nuestra y dimensión clave de la nueva evangelización.

Acompañado por el Rvdo. Sr. D. Miguel Sebastián, Delegado episcopal para la Pastoral sanitaria en nuestra diócesis y por otros sacerdotes concelebrantes, el día 11 de febrero, festividad de la Virgen de Lourdes, S. E. Rvdma. Mons. José Luis Redrado Marchite, ex-secretario del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, que nos hace el honor de residir en nuestra diócesis, presidirá la misa solemne de la Jornada del Enfermo. Ésta se celebrará a las 11:30 de la mañana del día señalado en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar.

Saludo desde Iglesia en Zaragoza a todos los enfermos. Saludo a todos los capellanes y agentes de Pastoral sanitaria, así como también a nuestra Hospitalidad de Lourdes. 

Que la Virgen María derrame maternalmente en los corazones de los enfermos y de quienes les acompañan y cuidan el don del consuelo y de la esperanza, que brotan de una fe firme y viva.   

+Manuel Ureña

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Manuel Ureña
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Manuel Ureña Pastor nació en Albaida (Valencia) el 4 de Marzo de 1945. Realizó sus estudios de Enseñanza Primaria en las Escuelas Nacionales de su pueblo natal. En Septiembre de 1959 ingresó en el Seminario Metropolitano de Moncada (Valencia), en donde cursó el Bachillerato Elemental y el Bachillerato Superior, y, posteriormente, el quinquenio de Estudios Eclesiásticos, obteniendo en junio de 1970 el título de Bachiller en Teología. Entre los años 1968 y 1973, cursó Estudios Superiores de Historia y de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Literaria de Valencia. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca con una tesina sobre “El tema de Dios en el joven Leibnitz”. El 14 de Julio de aquel mismo año, 1973, recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos del entonces Sr. Arzobispo Metropolitano, S.E. Rvdma., Mons. José María García Lahiguera. A partir de septiembre de aquel año ejerce el ministerio sacerdotal, como coadjutor, en la parroquia de Nuestra Señora del Olivar de Alacuás (Valencia) y, al mismo tiempo, imparte clases de Teología pastoral, de Teología Fundamental y de Teología de la fe en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia. En Septiembre de 1976 es enviado a Roma para cursar estudios superiores de Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás. Allí obtendrá en abril de 1984 el grado de Doctor en Filosofía con una Tesis Doctoral sobre el pensamiento del filósofo neomarxista alemán Ernst Bloch titulada: “Ernst Bloch:una interpretación teleológica –inmanente de la realidad” que mereció la máxima calificación académica. En 1980, es nombrado Director del Colegio Mayor "San Juan de Ribera", de Burjasot (Valencia), y profesor de Metafísica y de Historia de la Filosofía Antigua en la Facultad de Teología de Valencia. Durante dos semestres impartiría también las asignaturas de Filosofía de la Religión y de Historia de la Filosofía medieval. En 1987 es nombrado miembro de la Blochsgesellschaft, en la entonces República Federal de Alemania. El 8 de Julio de 1988 el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Ibiza, siendo consagrado el 11 de septiembre de aquel mismo año. Y, desde el 20 de abril de 1990, simultaneó su ministerio episcopal en Ibiza con el de Administrador Apostólico de la Diócesis de Menorca. En Julio de 1991, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis, entonces recien creada, de Alcalá de Henares, nombrándolo, al mismo tiempo, Visitador Apostólico de los Seminarios Mayores de las provincias eclesiásticas de Andalucía y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibiza. En 1992, el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Zaragoza, S. E. Rvdma., Mons. Elías Yanes Álvarez, lo nombró Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna Española, cargo que sigue ejerciendo en la actualidad. En Julio de 1998 es nombrado Obispo de la Diócesis de Cartagena, Administrador Apostólico de la diócesis de Alcalá de Henares y Gran Canciller de la Universidad Católica de Murcia.Promovido al Arzobispado de Zaragoza el 2 de abril de 2005, comenzó a ejercer aquí su ministerio de sucesión apostólica el 19 de junio del mismo año, al tiempo que era nombrado Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena y Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza.En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de Seminarios y Universidades, y del Comité Episcopal ‘Pro vita’. En la actualidad es miembro de la Comisión Episcopal de para la Doctrina de la Fe.Su investigación filosófica gira en torno al pensamiento marxista y al pensamiento postmoderno. En teología, ha trabajado bastante el pensamiento de los teólogos católicos Karl Rahner y Hans Urs von Balthasar; y, en teología protestante, ha familiarizado mucho con los teólogos protestantes Karl Barth y Dietrich Bonhoeffer. Sus trabajos científicos son ya más de 60. Y su principal publicación es el libro Ernst Bloch, ¿un futuro sin Dios? (BAC MAIOR (Madrid) 1986).Reconocimientos: Hijo Predilecto de Albaida, Medalla de Oro de la ciudad de Murcia, Defensor de Zaragoza 2008, Premio IACOM (Instituto Aragonés de Comunicación). Premio Fundación Carlos Sanz 2010. Caballero de Honor de Ntra. Sra. del Pilar. Encargos pastorales: Miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, trienios (1993-1996; 1996-1999; 1999-2002; 2002-2005; 20005-2008; 2008-2011). Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (2011-2014). Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.