Intención misionera para el mes de febrero

Para que el Señor sostenga el esfuerzo de los trabajadores de la salud en su servicio a los enfermos y ancianos de las regiones más pobres, es la intención misionera indicada por el Santo Padre Benedicto XVI para este mes de febrero.

El 26 de noviembre del año pasado el Santo Padre Benedicto XVI hablaba a los participantes en una Conferencia Internacional organizada por Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud: “Queridos amigos, el servicio de acompañamiento, de cercanía y de cuidado de los hermanos enfermos, solos, a menudo probados por heridas no sólo físicas sino también espirituales y morales, os sitúa en una posición privilegiada para testimoniar la acción salvífica de Dios, su amor al hombre y al mundo, que abraza también las situaciones más dolorosas y terribles. El rostro del Salvador moribundo en la cruz, del Hijo consustancial con el Padre que sufre como hombre por nosotros, nos enseña a custodiar y a promover la vida, en cualquier estadio y en cualquier condición que se encuentre, reconociendo la dignidad y el valor de cada ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios y llamado a la vida eterna”.

Como informa OMPress, la intención misionera de este mes hace referencia a los trabajadores de la salud al celebrarse el 11 de febrero próximo la Jornada Mundial del Enfermo. En el mensaje de este año para esta jornada, dedicado al encuentro de Jesús con los diez leprosos, el Papa dirige también palabras de reconocimiento a quienes dedican su vida y su tiempo a los enfermos: “A todos los que trabajan en el mundo de la salud, como también a las familias que en sus propios miembros ven el rostro sufriente del Señor Jesús, renuevo mi agradecimiento y el de la Iglesia, porque, con su competencia profesional y tantas veces en silencio, sin hablar de Cristo, lo manifiestan”.

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