Jornada de la infancia misionera

Mons.Vicente Jiménez Zamora     Queridos diocesanos, especialmente niños: 

El domingo, día 22 de enero, de 2012 celebramos la Jornada de la Infancia Misionera. Tieneya una larga historia en la vida de la Iglesia. Entresus iniciadores están el obispo Forbin-Janson y Paulina Jaricot, que quisieron incorporar a los niños a la obra misionera dela Iglesia. Más tare el Papa Pío XI, en el año 1922, la convirtió en Obra Pontificia.  Tiene como objetivos: ayudar a los educadores  – padres, catequistas, y educadores –  a desarrollar en la formación cristiana de los niños la dimensión misionera universal de la Iglesia; suscitar en los niños -¡y en los mayores!- el deseo de compartir con otros niños, mediante la oración, el sacrificio y la ayuda económica, la alegría de ser misioneros de Jesús; colaborar con otros niños de Infancia Misionera para que entre todos ayudemos a aquellos que más lo necesitan en cualquier parte del mundo.

El  lema de este año es:  Con los niños de América…hablamos de Jesús. Es la cuarta etapa del camino de los niños de Infancia Misionera por los cinco continentes del mundo. América es un continente muy familiar y cercano para nuestros niños, porque conocen  en sus ambientes del colegio y de la calle a otros niños de América por razones de la inmigración. En los tres años anteriores los niños han vivido la experiencia de “buscar”, “encontrar” y “seguir” a Jesús. Ahora, después de las experiencias anteriores, toca hablar de Jesús. Es la condición del discípulo de Jesús: comunicar lo que ha visto y oído. Los niños son misioneros cuando oyen la llamada de Jesús, se encuentran con Él,  lo siguen y hablan a los demás de su encuentro con Jesús y de la alegría de su fe. Los niños se convierten así en “pequeños misioneros”, como le gustaba decir al beato Juan Pablo II.

La Jornada dela Infancia Misioneraes una gran oportunidad para promover en los niños la educación en la caridad cristiana y en la  solidaridad humana con los demás. En nuestra sociedad del bienestar, a pesar de la crisis económica, dominada por la ley del consumo, los niños y los jóvenes corren el peligro de ser egoístas, insolidarios y de no caer en la cuenta de los males que sufren otros seres humanos:  pobreza, hambre, injusticias. Pensemos en los niños de Haití, por ejemplo, después de los dos años del terrible terremoto.

Hacerles caer en la cuenta de esta situación de pobreza, de injusticia y de desconocimiento de Jesús y de su evangelio, que es la mayor pobreza, es educar a los niños en  una mayor conciencia y sensibilidad ante el sufrimiento de los demás y suscitar en ellos sentimientos de amor, solidaridad y evangelización, propios de los misioneros.

Desde esta educación, en clave cristiana y misionera, estamos poniendo las condiciones favorables para que el día de mañana los niños decidan su futuro en una vida de servicio a Dios y al prójimo, que es la actitud misionera fundamental. Invertir en la educación misionera de los niños es contribuir a hacer un mundo mejor.

Finalmente, os exhorto a contribuir generosamente en la colecta de esta Jornada para ayudar a esta importante Obra Misionera Pontificia. Muchas gracias.

Con mi afecto y bendición,

+Vicente Jiménez Zamora

Obispo de Santander

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.