Indicaciones pastorales para el Año de la Fe

Mons. Francisco Gil Hellín

A estas alturas de su Pontificado, es fácil percibir cuáles son las prioridades de Benedicto XVI. Ante todo y sobre todo, el encuentro personal con Jesucristo que nos ama y acompaña. Luego, la necesidad de exponer la fe en toda su pureza e integridad; la importancia de celebrar la Liturgia con toda dignidad, como expresión de la fe; la urgencia del compromiso por la unidad de los cristianos; y la armonía profunda entre fe y razón.
En este contexto se explica que su primera encíclica fuera profundamente teológica, ya que se centraba en exponer que Dios es amor y que toda su actividad interna y externa procede y manifiesta ese gran hontanar. La segunda encíclica versó sobre la segunda virtud teologal: la esperanza. La tercera sorprendió a algunos que no versara sobre la fe. La celebración de un Año de la fe desde el 12 de octubre próximo hasta el 24 de noviembre de 2013 puede clarificar por qué su tercera encíclica fue de tipo social.
De todos modos, es importante tener presente que, desde el primer momento de su Pontificado, Benedicto XVI ha buscado renovar la fe partiendo de Cristo. El verano pasado, con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, todos nosotros tuvimos la oportunidad de ver que ésta es la gran ‘obsesión’ del Papa. En esta misma línea están las palabras dirigidas a la Curia Romana en la felicitación de Navidad. “Si la fe no adquiere nueva vitalidad, con una convicción profunda y una fuerza real gracias al encuentro personal con Jesucristo, todas las demás reformas serán ineficaces”. Como a nadie se le oculta que es necesaria una reforma profundísima en la Iglesia, se comprende que es muy urgente reencontrarnos personalmente con Jesucristo y, desde él y con él, salir al encuentro de la nueva sociedad que está emergiendo, para evangelizarla.
No es de extrañar que aunque falten todavía nueve meses para la inauguración solemne del Año de la Fe, el Papa ha encargado a la Congregación de la Doctrina de la Fe la preparación y publicación de una “Nota con indicaciones pastorales” para ese Año (cf www.vatican.it).
Esta Nota ofrece un total de cuarenta propuestas, agrupadas en cuatro grandes niveles o apartados: la Iglesia Universal, las Conferencias Episcopales, las diócesis y las parroquias, comunidades, asociaciones y movimientos. Hay algunas que son trasversales y son especialmente importantes. Concretamente, la lectura, correcta interpretación y asimilación de los textos del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica. Quizás algunos se sorprendan de que el Papa ponga tanto énfasis en el Vaticano II. Pero es explicable semejante interés, pues se trata de un concilio de excepcional importancia del cual todo el mundo habla pero que es desconocido por la gran mayoría. Sin olvidar que, con harta frecuencia, se hace una lectura parcial y sin tener suficientemente en cuenta la decisiva importancia que tiene la constitución Lumen gentium, sobre la Iglesia, cuyo frontispicio es éste: “Cristo es la luz del mundo”.
En esta sucinta presentación de la “Nota con indicaciones pastorales sobre le Año de la fe” no es necesario entrar en especificaciones y concreciones. Baste con invitar a una lectura sosegada y creyente. Más adelante tendremos oportunidad de ir dando a conocer las diversas iniciativas diocesanas y parroquiales que se vayan ofreciendo. De todos modos, lo más importante no será la realización de una u otra propuesta, sino ir al núcleo: el encuentro personal con Jesucristo. Sin él, la fe no se revitalizará ni los cristianos tendremos la alegría y el gozo de disfrutarla y transmitirla.

Mons.Francisco Gil Hellín
Arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.