Jornada de oración y de colecta por la infancia misionera

Mons. Manuel Ureña     Los orígenes de Infancia Misionera son de sobra conocidos. Pero es bueno recordarlos.

Seducido por el compromiso misionero promovido por Paulina Jaricot con los adultos y urgido por las necesidades de evangelización en el continente asiático, el buen obispo francés de finales del siglo XIX Mons. Forbin-Janson fijó la mirada en los niños y les propuso un reto: Vosotros podéis ayudarme a salvar a los niños de China. ¿Cómo podemos hacerlo?, le preguntaron éstos. Rezando un ave María cada noche y ofreciendo por ellos una limosna, así de sencillo, respondió el obispo. De este modo, con el lema “Los niños ayudan a los niños”, comenzó la singladura de lo que, en sus primeros tiempos, se llamaría la Santa Infancia, asumida después por el Papa Pío XI el 3 de mayo de 1922 como Obra Pontificia.

Pero realmente ¿pueden ser misioneros los niños? No sólo es que pueden serlo. Es que lo son. Y, puesto que lo son, deben manifestarse como tales.

En efecto, los niños son misioneros en virtud del sacerdocio real de Jesucristo que recibieron en el bautismo. Por tanto, son misioneros no por una concesión recibida de los mayores, sino en virtud de su propia identidad cristiana, esto es, en virtud del carácter bautismal mismo grabado indeleblemente en sus personas. Así lo afirmaba tajantemente el Papa Benedicto XVI en la solemnidad de la Epifanía del año 2007: Los niños de la Santa Infancia son valiosos colaboradores del Evangelio y apóstoles de la solidaridad cristiana con los más necesitados. Y concluía con la siguiente propuesta: Aliento a los educadores a cultivar en los niños el espíritu misionero, para que surjan entre ellos misioneros apasionados, testigos de las ternuras de Dios y heraldos de su amor.

Así pues, los responsables adultos de la animación de Infancia Misionera se preocupan muy fuertemente de que los niños cobren conciencia de su condición de bautizados, de estar llamados a la perfección por la práctica del nuevo mandamiento del amor y por el testimonio explicito del Evangelio ante sus hermanos los niños, y de percibirse urgidos a convertir en apóstoles a aquellos niños a quienes ellos evangelizan.

En resumen: vivir la propia identidad; ser testigos ante sus coetáneos de esta identidad e inculcar en sus hermanos de generación la conciencia apostólica y misionera.

Pues bien, hace cuatro años los responsables de animación misionera con niños iniciaron un recorrido por los cinco continentes para que nuestros infantes anunciaran su fe a los de allí, la compartieran con éstos y todos juntos la viviesen y la anunciasen a los niños que todavía no creen. Se trata de un programa que abarca los años 2009-2013. Recordemos los lemas pensados para las campañas de estos años: año 2009: Con los niños de Asia buscamos a Jesús; año 2010: Con los niños de Africa encontramos a Jesús; año 2011: Con los niños de Oceanía seguimos a Jesús; año 2012: Con los niños de América hablamos de Jesús.

Después de Asia, de Africa y de Oceanía, corresponde ahora el turno a América, un continente muy cercano para los niños de España, al menos por la proximidad de tantos niños americanos que, por efecto de la emigración, se encuentran en nuestro país. Con estos niños venidos de América y establecidos aquí hablan nuestros hijos sobre Jesús, comunicándose entre sí sus experiencias de fe. Continuando la experiencia de los Apóstoles, cada uno comunica a los demás lo que ha visto y oído.

Oremos por nuestros niños y por los niños de los cinco continentes, para que, con la ayuda del Espíritu Santo y con nuestro testimonio de fe, vivan santamente, anuncien el Evangelio a sus hermanos de generación y, juntamente con éstos, extiendan la fe entre sus compañeros que todavía no creen. Y aportemos nuestra humilde limosna para ayudar al desarrollo integral de los niños necesitados de los cinco continentes.

+ Manuel Ureña

 Arzobispo de Zaragoza

Mons. Manuel Ureña
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Manuel Ureña Pastor nació en Albaida (Valencia) el 4 de Marzo de 1945. Realizó sus estudios de Enseñanza Primaria en las Escuelas Nacionales de su pueblo natal. En Septiembre de 1959 ingresó en el Seminario Metropolitano de Moncada (Valencia), en donde cursó el Bachillerato Elemental y el Bachillerato Superior, y, posteriormente, el quinquenio de Estudios Eclesiásticos, obteniendo en junio de 1970 el título de Bachiller en Teología. Entre los años 1968 y 1973, cursó Estudios Superiores de Historia y de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Literaria de Valencia. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca con una tesina sobre “El tema de Dios en el joven Leibnitz”. El 14 de Julio de aquel mismo año, 1973, recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos del entonces Sr. Arzobispo Metropolitano, S.E. Rvdma., Mons. José María García Lahiguera. A partir de septiembre de aquel año ejerce el ministerio sacerdotal, como coadjutor, en la parroquia de Nuestra Señora del Olivar de Alacuás (Valencia) y, al mismo tiempo, imparte clases de Teología pastoral, de Teología Fundamental y de Teología de la fe en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia. En Septiembre de 1976 es enviado a Roma para cursar estudios superiores de Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás. Allí obtendrá en abril de 1984 el grado de Doctor en Filosofía con una Tesis Doctoral sobre el pensamiento del filósofo neomarxista alemán Ernst Bloch titulada: “Ernst Bloch:una interpretación teleológica –inmanente de la realidad” que mereció la máxima calificación académica. En 1980, es nombrado Director del Colegio Mayor "San Juan de Ribera", de Burjasot (Valencia), y profesor de Metafísica y de Historia de la Filosofía Antigua en la Facultad de Teología de Valencia. Durante dos semestres impartiría también las asignaturas de Filosofía de la Religión y de Historia de la Filosofía medieval. En 1987 es nombrado miembro de la Blochsgesellschaft, en la entonces República Federal de Alemania. El 8 de Julio de 1988 el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Ibiza, siendo consagrado el 11 de septiembre de aquel mismo año. Y, desde el 20 de abril de 1990, simultaneó su ministerio episcopal en Ibiza con el de Administrador Apostólico de la Diócesis de Menorca. En Julio de 1991, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis, entonces recien creada, de Alcalá de Henares, nombrándolo, al mismo tiempo, Visitador Apostólico de los Seminarios Mayores de las provincias eclesiásticas de Andalucía y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibiza. En 1992, el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Zaragoza, S. E. Rvdma., Mons. Elías Yanes Álvarez, lo nombró Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna Española, cargo que sigue ejerciendo en la actualidad. En Julio de 1998 es nombrado Obispo de la Diócesis de Cartagena, Administrador Apostólico de la diócesis de Alcalá de Henares y Gran Canciller de la Universidad Católica de Murcia. Promovido al Arzobispado de Zaragoza el 2 de abril de 2005, comenzó a ejercer aquí su ministerio de sucesión apostólica el 19 de junio del mismo año, al tiempo que era nombrado Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena y Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de Seminarios y Universidades, y del Comité Episcopal ‘Pro vita’. En la actualidad es miembro de la Comisión Episcopal de para la Doctrina de la Fe. Su investigación filosófica gira en torno al pensamiento marxista y al pensamiento postmoderno. En teología, ha trabajado bastante el pensamiento de los teólogos católicos Karl Rahner y Hans Urs von Balthasar; y, en teología protestante, ha familiarizado mucho con los teólogos protestantes Karl Barth y Dietrich Bonhoeffer. Sus trabajos científicos son ya más de 60. Y su principal publicación es el libro Ernst Bloch, ¿un futuro sin Dios? (BAC MAIOR (Madrid) 1986). Reconocimientos: Hijo Predilecto de Albaida, Medalla de Oro de la ciudad de Murcia, Defensor de Zaragoza 2008, Premio IACOM (Instituto Aragonés de Comunicación). Premio Fundación Carlos Sanz 2010. Caballero de Honor de Ntra. Sra. del Pilar. Encargos pastorales: Miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, trienios (1993-1996; 1996-1999; 1999-2002; 2002-2005; 20005-2008; 2008-2011). Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (2011-2014). Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.