Día de la Infancia Misionera

Mons. Rafael Palmero    Se acerca el día de la Infancia Misionera. Fue el Papa Pío XII quien estableció, en 1950, que celebráramos un día anual para promover, con la oración y la limosna, la hoy llamada Obra de Infancia Misionera. En España, la Jornada de Infancia Misionera tiene lugar el cuarto domingo de enero y busca ayudar a las comunidades cristianas, en especial a los niños, a profundizar en la pedagogía que esta Obra Pontificia desarrolla a lo largo de todo el año. 

Su preparación más inmediata arranca, como hemos podido ver en los pasados días de Navidad, con la campaña ‘Sembradores de Estrellas’, en la que los pequeños viven el sentido misionero del Nacimiento del Señor. En la Jornada de hoy, la celebración de la Eucaristía, las oraciones y ayudas económicas que los niños ofrecen para otros niños expresan valores que van interiorizando. Ellos son también cristianos y misioneros, y su pequeño ‘granito de arena’ es importante para anunciar el Evangelio y construir un mundo mejor para todos.

‘Con los niños de América… hablamos de Jesús’. Éste es el lema escogido para la campaña de este año. Es ya la cuarta etapa del recorrido que vienen haciendo los pequeños de Infancia Misionera por los cinco continentes. Primero fue Asia, después África, el año pasado Oceanía. América es un continente más cercano para los niños de España, al menos por la proximidad de tantos niños de este continente que, a causa de la emigración, se encuentran en nuestro país. Con ellos hemos de hablar de Jesús. Quienes han tenido la experiencia de encontrar y seguir a Jesús han vivido una experiencia irrepetible. Es lo que hace el discípulo que, ha visto al Señor y luego, se lo dice a los demás. Comunica con su palabra y su vida aquello que ha visto y oído. Los niños de Infancia Misionera son ‘misioneros’, porque pueden y llegan a decir a otros niños su amistad con Jesús.

Ved qué palabras tan elocuentes dirigió en cierta ocasión el Papa Benedicto XVI a un grupo de niños. Recogen perfectamente el significado y finalidad de esta Jornada anual la misma:

‘Deseo deciros que aprecio mucho vuestro compromiso en la Infancia Misionera. Veo en vosotros pequeños colaboradores al servicio que el Papa realiza a la Iglesia y al mundo: vosotros me sostenéis con vuestra oración y también con vuestro compromiso de difundir el Evangelio. Existen en efecto tantos niños que aún no conocen a Jesús. Y lamentablemente existen también muchos otros privados de lo necesario para vivir: de comida, de cuidados sanitarios, de instrucción; a muchos falta la paz y la serenidad. La Iglesia les reserva una atención especial, especialmente mediante los misioneros; y también vosotros os sentís llamados a ofrecer vuestra aportación, tanto personalmente como en grupo. ¡La amistad con Jesús es un don tan bello que no se puede tener para uno mismo! Quien recibe este don siente la necesidad de transmitirlo a los otros; y en este modo el don, compartido, ¡no disminuye sino que se multiplica!

¡Continuad así! Vosotros estáis creciendo y pronto os convertiréis en adolescentes y jóvenes: ¡no perdáis vuestro espíritu misionero! Mantened una fe siempre límpida y genuina, como la de san Pedro.

Queridos pequeños amigos, os confío todos a la protección de la Virgen. Rezo por vosotros, por vuestros padres y hermanos. Rezo por vuestros grupos misioneros y ‘vuestros educadores, y a todos imparto de corazón la Bendición Apostólica’.

Que estas palabras del Santo Padre nos ayuden a vivir con renovada ilusión el mandato misionero de Jesucristo. Que las familias cristianas alienten en sus hijos este afán maravilloso de dar a conocer a Cristo, vida y esperanza para el mundo, en todos los ambientes en que nos movemos. Y que los niños, modelo señalado por Jesús para quienes aspiran a ser eternamente felices, nos animen a todos a ser anunciadores valientes del Evangelio. Seremos, de esta manera, ‘Colaboradores de la alegría de los demás, en este mundo a menudo triste y negativo’.

Con mi bendición, un saludo cordial.

+Rafael Palmero

Obispo Orihuela-Alicante

 

Mons. Rafael Palmero
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Nace en Morales del Rey, provincia de Zamora y diócesis de Astorga, el 27 de julio de 1936. Curso los estudios de humanidades y filosóficos y los dos primeros años de teología en el seminario conciliar de Astorga. Después, en Roma, amplió su formación teológica. Allí obtuvo la licenciatura y el doctorado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana y la licenciatura en Ciencias Sociales por la Pontificia Universidad Santo Tomas de Aquino “Angelicum”. Fue ordenado sacerdote el 13 de septiembre de 1959 en Astorga. En 1972 se incardinó en la archidiócesis de Toledo. CARGOS PASTORALES Su ministerio presbiteral comenzó en la diócesis de Astorga. Entre 1961 y 1965 fue secretario de estudios y profesor de Eclesiología y de Doctrina Social de la Iglesia en el seminario mayor diocesano de Astorga y, entre 1963 y 1968, fue delegado episcopal de cáritas diocesana de Astorga. En el año 1968 se trasladó a Barcelona como secretario particular del entonces arzobispo coadjutor de Barcelona, Mons. Marcelo González Martín, cargo que desempeñó hasta el año 1972. También hasta este año, y desde 1969, fue el Presidente del Patronato Diocesano de la “Obra Benéfica Asistencial del Niño Dios”, en la ciudad condal. El año 1972 se trasladó, junto a Mons. González Martín, a Toledo. En esta diócesis fue Vicario General y profesor del Seminario Mayor, entre 1972 y 1987, y arcediano de la Catedral, entre 1974 y 1987. El 24 de noviembre de 1987 fue nombrado obispo auxiliar de Toledo y obispo titular de Pedena. Recibió la ordenación episcopal el 24 de enero de 1988. El 9 de enero de 1996 fue trasladado a la sede episcopal de Palencia. El 26 de noviembre de 2005 fue nombrado Obispo de Orihuela-Alicante, tomando posesión de la sede el 21 de enero de 2006. El 27 de julio de 2012, el Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis, en conformidad con el canon 401, párrafo 1, del Código de Derecho Canónico. Dejó la diócesis el 29 de septiembre de 2012. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde 1987 hasta 1990. Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 1990 hasta 1993. De 1990 a 1999 ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales y de 1993 a 1999 de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Desde 1999 es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral, donde es responsable del Departamento de Pastoral de la Salud. Fue miembro del Consejo de Economía desde 1999 hasta noviembre de 2012.