Sabiduría de una tradición navideña

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses    Un año más celebramos el nacimiento del Hijo eterno de Dios que se hace hombre para compartir nuestra vida y librarnos de todos los males. En este domingo que coincide con la celebración dela Natividadde nuestro Señor Jesucristo deseo referirme a una de nuestras más entrañables tradiciones navideñas: la de construir el belén, la representación plástica del Nacimiento de Jesús en Belén, tan popular en los hogares catalanes.

Lo hago desde el recuerdo del 42º encuentro de pesebristas de Cataluña y Baleares que este año ha tenido lugar en Parets del Vallès, con ocasión del 25º aniversario de la agrupación Pesebrista de Parets. Aprovecho la ocasión para felicitar a todos los pesebristas, que mantienen viva esta tradición y la transmiten a los más jóvenes.  

Esta y otras iniciativas semejantes, en nuestra diócesis y fuera de ella, creo que nos invitan a reflexionar sobre la sabiduría de nuestras tradiciones navideñas. La represtación de lo que ocurrió en Belén con figuras plásticas es siempre evocadora, y también cuando se hace con figuras humanas – lo que llamamos “pesebre viviente”-.

Es sabido que el primer belén navideño se debe a San Francisco que en Greccio y en el año 1223 quiso representar plásticamente la pobreza que rodeó el nacimiento del Salvador. Había de ser un gran santo y un auténtico poeta quien tuviera esta iniciativa, tan arraigada más tarde en Cataluña. Expresión de ello son las asociaciones promotoras de esta tradición, muy abundantes entre nosotros y muy activas, que en diversas ocasiones han organizado congresos internacionales sobre esta costumbre. La elaboración de las figuras del belén ha dado, en Cataluña, nombres como Ramon Amadeu i Damià Campeny.

Antoni Gaudí decía que la liturgia lo tenía todo previsto. Y admiraba la sabia pedagogía del culto católico en el uso de la luz, los colores, los elementos naturales –flores y frutos- puestos en el belén de cada año al servicio de la glorificación de Dios y del gozo de los humanos por sentirse tan amados de Dios. Se ha dicho que Gaudí, cuyas raíces franciscanas se ponen en evidencia en su proyecto del templo, construyó enla Sagrada Familiaun monumental belén – toda la fachada del Nacimiento- para los visitantes y para todos los habitantes dela Barcelonade comienzos del siglo XX.

Invito a todos los diocesanos a mantener viva esta costumbre. Una de les leyes de la liturgia cristiana es la que se expresa en latín con estas palabras: Per visibilia ad invisibilia; es decir, por medio de lo visible, acercarnos a las realidades invisibles. Pongamos el belén, por tanto, y procuremos aprovechar todas las posibilidades que nos ofrece: la colaboración entre los distintos miembros de la familia, la contemplación de la pobreza con la que el Salvador quiso hacer su entrada en este  mundo nuestro, la plegaria y la solidaridad, y sobre todo, el hecho de penetrar algo más en este misterio de amor de Dios quela Navidad actualiza.

San Francisco de Asís, en Greccio, según  cuentan sus primeros biógrafos, quiso representar el Natalicio del Señor para que el misterio dela Navidadentrara por los ojos de quienes participaron en la representación del primer belén de la historia. ¡Que tengáis una santa Navidad!

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.