La verdad de la Navidad

+ Juan del Río Martín
El sueño es: bruma del descanso, espacio libre para la mente, tiempo que restaura las fuerzas desgastadas, signo que anuncia el sepulcro. La noche de los sueños es historia de salvación. Sucedió que el acontecimiento de Belén comienza cuando el hombre justo llamado José dormía y el ángel del Señor le dijo “no tengas reparo en recibir a María como esposa tuya, pues el hijo que espera viene del Espíritu Santo…se despertó del sueño e hizo lo que el ángel le había mandado” (Mt 1, 21.24). Los pastores pasaban la noche velando sus rebaños (Lc 2, 8). Los Magos fueron advertidos en sueño de que no volvieran donde estaba Herodes (Mt 2, 12). La huida y el regreso de Egipto de la Familia de Nazaret fue anunciada en sueños (Mt 2, 13.19). La nocturnidad y los sueños son figuras de la fragilidad de la naturaleza humana y lenguaje para aproximarnos lo sagrado y lo inabarcable del Misterio: Dios humanado. La Palabra hecha carne. La Luz que ilumina las tinieblas. El cristianismo está basado en un hecho
histórico (Lc 2, 1-7) que sobre pasa toda mente, no es producto de la invención humana, de la fantasía o de la mitología. Es un realismo nuevo, inusitado, insólito ¿Quién es el sabio que podrá descifrar los secretos del amor divino manifestado en Cristo Jesús? Únicamente pueden acceder a ellos los “mansos de corazón” (Mt 5, 8). Por eso, la verdad de la Navidad la podemos encontrar en los sencillos, en los que no cuentan ante los ojos del mundo, en los que piensan y obran en humildad. Sin embargo, José, los Magos, los pastores fueron asistido en sus sueños, en sus temores, mediante signos eficaces de la ayuda divina: “la voz del ángel”, la luz de una “estrella”, la envoltura de la “gloria divina”. También nosotros somos ayudados por la gracia de la fe y los sacramentos de la Iglesia para encontrar como los pastores y los Magos a “María, a José y al niño acostado en un pesebre” (Lc 2, 16), y descubrir la seducción salvadora del Misterio del Emmanuel-“Dios con nosotros”- Así, con la sola fuerza de nuestra razón lo único que encontramos en el portal es una injusticia social “no había sitio para ellos en la posada” (Lc 2, 7). El historiador tropezará con las peripecias de un matrimonio por salvar a su hijo “porque Herodes buscaba al niño para matarlo” (Mt 2, 13).
Igualmente otras ramas del saber irán haciendo sus lecturas parciales. Pero únicamente, la mirada de fe nos dará la clave de lo sucedido hace veinte siglos en Belén donde: “apareció la benignidad y el amor a los hombres de Dios nuestro Salvador” (Tit 2, 11). El realismo del Misterio del Dios que se hace hombre para salvarnos, posee tal fascinación, que el pueblo cristiano ha creado una cultura navideña, con sus expresiones en la gastronomía, en la música de los villancicos, en la pintura y escultura de los nacimientos. Esto no hay que verlo como una vulgarización del Misterio, sino todo lo contrario, nos habla de cómo la encarnación de la fe cristiana crea cultura y engendra valores que ennoblecen a los pueblos y a sus gentes, potenciando una memoria colectiva de paz, amor y familia. Es necesario sacudirnos de la frivolidad de la cultura dominante que quiere vaciar de contenido cristiano estas Fiestas. Ellas son el sueño
más hermoso que año tras año vive la humanidad. Cada Nochebuena es distinta, completamente nueva, llena de sorpresas salvadora, porque el Misterio que celebramos en inabarcable y a la vez tan cercano e innegable como que nos ha nacido un Redentor que lleva por nombre: “Admirable, Dios, Príncipe de la paz, Padre perpetuo”; y su reino no tendrá fin (cf. Is 9, 2.6; Lc 1, 33) ¡Sólo el Señor Jesús es nuestra Navidad! ¡Felicidades a toda la gran familia castrense, especialmente para aquellos militares que por servir a España se encontrarán lejos de sus hogares!

+ Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".