Preparando una navidad con Jesús

Mons. Francesc Pardo i Artigas    Ésta es una historia real, aunque he modificado los detalles para impedir su identificación. 

Los padres de Nil se preocupaban de su educación, hasta el último detalle. Ambos progenitores, profesionales liberales, se ganaban bien la vida y podían permitirse algunos caprichos. Hacía pocos años que Nil tenía una hermanita. Los abuelos no vivían en la misma ciudad y únicamente estaban con ellos algunos días. Se aproximaba la Navidad y los padres le dijeron que irían de compras para adquirir los elementos para decorar la casa y que también pasarían unos días esquiando. Sin embargo a Nil, lo que más le gustaba era estar de vacaciones, sin tener que ir a la escuela. Por cierto que le habían dicho que se trataba de “unas fiestas de invierno llamadas Navidad”, durante las cuales recibirían regalos, habría reuniones de familia… Debo precisar que Nil no había asistido nunca a la catequesis, dado que sus padres no lo consideraban importante. En cambio participaba en diversas actividades extraescolares, pues debía prepararse para ser competitivo en la vida. Nil comentó a sus padres que algunos compañeros de escuela se preparaban para la primera comunión, y le respondieron que le organizarían una fiesta muy divertida con sus amigos. Días antes de Navidad compraron un árbol con sus luces y un Papá Noel para situarlo en el balcón, y regalos diversos y hasta un caganer que colocaron bajo el árbol. Y después, a la estación de esquí  a pasarlo bien.  A su regreso, Marc, un amigo de Nil, le invitó a su casa para hacer juntos los deberes, jugar un buen rato y además podría quedarse a dormir.

En casa de Marc también había un pequeño árbol y una especie de trabajo manual al que llamaban belén o pesebre. Había pequeñas casas, unos pastores con sus rebaños y tres personajes vestidos de forma extraña, situados en una cueva, un hombre, una mujer y un niño. Todo lo cual despertó la curiosidad de Nil, que preguntó a su amigo y a su madre porque habían hecho aquella representación. Marc que cursaba segundo de catequesis y también acudía a clase de religión en la escuela, le explicó que las figuras de la cueva era José, María y el Niño Jesús; que Jesús había nacido en aquella cueva, a la que acudieron los pastores para adorarlo, porque aquel niño era el enviado de Dios para la salvación de todo el mundo. Lo cierto es que Marc no sabía explicar del todo bien lo que significaba “salvación”, y fue precisa la ayuda de su madre. Aquella noche, antes de acostarse, Nil se sorprendió al ver a Marc, junto a sus padres, se situaban ante el pesebre y hablaban con Jesús, al que rezaban en intención de todos, también de Nil. 

Al día siguiente, cuando Nil regresó a su casa, se le llenaba la boca con las explicaciones sobre lo que había vivido, Y dijo a sus padres: “Yo también quiero un belén con Jesús para hablarle de vosotros…”. 

¿Podrá Nil – y tantos como él – vivir la Navidad con Jesús? 

No olvidemos todos nosotros prepararnos para vivir la Navidad con Jesús. Si no fuese así, que sentido tiene todo cuanto nos disponemos a celebrar. Bueno será pensar en los signos que nos recuerdan la auténtica Navidad. Pero, también lo será preparar “nuestra cueva”, descubrir cuantos obstáculos pongo para que Jesús viva conmigo y pedirle perdón por medio de la confesión. También viviendo la Misa del Gallo o la de Navidad, para acogerlo una vez más. Que el almuerzo fraterno y unos sencillos regalos, sean expresión de amor, de ayuda mutua. Y no nos olvidemos de aquellos que viven bajo el paso de la falta de trabajo, de vivienda, de recursos para una vida digna, golpeados por la crisis.

Que en nuestro belén, en el del corazón, no nos olvidemos de los ancianos, de los enfermos, y de todos  aquellos que estos días están de fiesta, pero no han escuchado la Buena Nueva del nacimiento del Salvador o que la consideran una quimera. Que todos preparemos una gozosa Navidad con Jesús.

+Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

 

Mons. Francesc Pardo i Artigas
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Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.