Las etapas del proyecto evangelizador

Mons. Gerardo Melgar   Queridos diocesanos:

Quiero en esta carta seguir presentándoos el ilusionante proyecto evangelizador “La Diócesis en estado de misión para despertar a la fe” en el que ya desde ahora estamos implicados todos. Me gustaría, a través de estas líneas, reflexionar sobre las distintas etapas en las que lo desarrollaremos. Serán, en concreto, tres: una etapa de preparación y sensibilización; otra destinada a preparar a los agentes de pastoral, los misioneros, y a tener un primer contracto con las familias; y una tercera etapa que sería la de la realización -propiamente- del núcleo del proyecto evangelizador.

La primera etapa tratará de sensibilizar y dar a conocer esta gran acción evangelizadora de formas variadas: despliegue de una gran campaña publicitaria en prensa, radio, redes sociales, “Iglesia en Soria”, televisión, propaganda, publicaciones, etc. A ello uniremos la información exhaustiva en todas las parroquias a los fieles -por parte de los sacerdotes- de lo que es y de lo que se pretende con este proyecto. Desde este primer momento, evidentemente, todos -como Iglesia, misterio de comunión para la misión- oraremos juntos y asiduamente (en todas las comunidades parroquiales, monasterios, capillas abiertas al culto, etc.) pidiendo por el fruto abundante de este proyecto. En este primer momento, además, se creará una Comisión -que será la encargada de preparar todo lo necesario para el desarrollo de la Misión- integrada por sacerdotes, religiosos y laicos.

El colofón de esta primera etapa (que desplegaremos desde comienzo del ya cercano 2012) tendrá lugar en la Solemnidad de Pentecostés con el envío de los misioneros.

La segunda fase es un tiempo de formación de los que van a comprometerse como misioneros para ser evangelizadores de tantos que han olvidado o no han oído hablar de Cristo y su Evangelio, muy cerca de nosotros. Queremos que en todos nazca -o renazca- la conciencia de que el anuncio de la Buena Nueva es una exigencia de la propia identidad cristiana pues la fe no sólo puede ser algo privado, que se vive individualmente, sino que exige ser comunicada a los demás.

Éste será un tiempo muy importante porque sin preparación no será posible llevar adelante ni comprometerse en serio con la Misión. Además, será éste el momento en el que prepararemos un cuestionario para repartir en las casas con el objetivo de que en las familias se pueda dialogar en torno a él y se susciten preguntas, interrogantes, que de no ser por este cuestionario quizá nunca saldrían a colación. Serán los mismos misioneros que las entreguen en las casas los que las recojan pasados 10 días.

Esta segunda etapa la realizaremos durante el Curso pastoral 2012-2013.

Finalmente, la tercera etapa será la realización propiamente dicha de la Misión. ¿Qué pretendemos en esta fase? Queremos que los misioneros presenten tres catequesis preparadas desde los principales temas emanados de los cuestionarios repartidos por los hogares; estas catequesis queremos que se trabajen por bloques, en casas que se presten para ello. Además, pretendemos convocar una gran asamblea, con asistencia de todos los que han participado en la Misión, con el objetivo de sentirnos unidos, en comunión, apoyados los unos en/por los otros, percibiendo que somos muchos los implicados en este precioso retor evangelizador. Finalmente, prepararemos una Feria de la fe, para sacar a la calle nuestro mejor tesoro y patrimonio -la fe en el Resucitado-; montaremos casetas, ofreceremos materiales, estaremos a disposición de todos los que nos necesiten, llamen, pregunten, etc.

Esta tercera etapa la realizaremos en el Curso pastoral 2013-2014.

Son tres Cursos, pues, que nos permitirán desplegar sin prisas, con pasión y tesón, con profunda esperanza, esta acción evangelizadora por la que os pido ardientemente que recéis, para que el Señor haga fructificar la obra de nuestras manos.      

Que Dios os bendiga,

+Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.