Una visita a nuestros misioneros

Mons. Braulio Rodríguez    Ha sido una visita rápida, incluso fugaz, pero gratificante. La dedicación de la Catedral de Santiago Apóstol de Moyobamba era un acontecimiento que merecía la pena vivir allí con la Iglesia local, con sus gentes y con su obispo, con los sacerdotes toledanos que allí trabajan con ahínco y dedicación. Es precioso ver cómo crece la Iglesia en su lugar concreto. Es un maravilloso espectáculo.

A pesar de la premura de tiempo pudimos ver que los católicos de la Prelatura se van poco a poco identificándose más con su Iglesia. Contentos con tener una hermosa catedral, sencilla, preparada para la celebración en torno al Obispo. La celebración de dedicación fue larga, pero tal vez unas dos mil personas siguieron en silencio y cantando, muchos de pie, el desarrollo de todo el precioso rito. El lugar donde está ubicado la Catedral es céntrico, y servirá sin duda para reunir al Pueblo de Dios en celebraciones clave para la vida cristiana: Pascua, Navidad, Pentecostés, fiestas la Virgen, Órdenes Sagradas, etc.

Antes de seguir adelante, quiero decir a los padres y familiares de los sacerdotes toledanos que trabajan en Moyobamba y Lurín que éstos gozan de buena salud y siguen adelante en su tarea. Os mando sus recuerdos desde aquí. Vinieron todos a la celebración; también algunos que trabajan en Lurín. La tarde del viernes 25 hicimos una mini asamblea de sacerdotes, con monseñor Rafael Escudero con nosotros; hablamos y comentamos tareas y situaciones en su quehacer; hablamos de Toledo, de nuestras parroquias, también de nuestros miedos a trabajar más con los fieles laicos; hablamos de futuro inmediato. Y una pregunta en el aire: ¿querrán otros sacerdotes toledanos ir allá para un trabajo que continúe el que ellos están haciendo y no se detenga el crecimiento de la Prelatura?

Vimos también el precioso y sencillo Seminario, con sus bellos paisajes, en la afueras de la ciudad; tienen terreno para cultivar en la huerta o “chacra”, que ayude incluso con su producción la economía siempre débil; lo importante es que va consolidándose esa institución fundamental para una Iglesia particular o Diócesis que es el Seminario. Saludamos igualmente a Hermanas religiosas que trabajan en la Prelatura: Mercedarias; Carmelitas misioneras; Compasionistas, Hijas de Santa María y las hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote, comunidad contemplativa conocidas en Toledo.

Con el Vicario General y el Delegado de Misiones, he visitado, también en poco tiempo, a los sacerdotes que trabajan en la Diócesis de Lurín (Lima Sur). Tuvimos ocasión de encontrarnos todos en el Seminario donde se acercó el Obispo don Carlos García Camader. Era obligado ver también al obispo Emérito Monseñor Guruchaga. Los dos días fueron intensos, pero muy gratificantes, siempre preocupados por difundir el Evangelio y garantizar el servicio sacerdotal a las parroquias donde trabajan nuestros misioneros. También en Lurín dos sacerdotes toledanos trabajan en el Seminario, que va creciendo con esperanza.

Nuestros hermanos en Moyobamba y Lurín nos piden ayuda, sobre todo sacerdotes y laicos que pasen allá un tiempo. A veces lo más fácil es enviar recursos económicos, sin duda importantes, pero más necesarias son las ayudas de personas que ofrezcan su vida en la tarea eclesial. Me parece a mí muy aleccionador cómo los fieles laicos se responsabilizan de las tareas de evangelización y del trabajo pastoral; equipos de evangelización abren caminos nuevos en un mundo en el que están presentes las sectas por doquier. Sin embargo, el trabajo parroquial no prescinde de toda una asistencia social y médica, necesaria para atender a tantos enfermos sin asistencia. Así sucede en Moyobamba como en Lurín. Toda ayuda es poca.

Acabo mi relato diciendo que esta visita al inicio del Adviento me ha ayudado a entender mejor cuanto bien nos hacen estos misioneros nuestros para dinamizar nuestras parroquias y ofrecer una Iniciación Cristiana potente y capaz de dar a los católicos aquí en Toledo una vida atrayente para los demás, lejos de nuestras rutinas. Os invito pues a conocer con más intensidad la misión de la Iglesia de Toledo en otras Iglesias, y a mostrar sobre todo a los jóvenes cuánto vale la vida de seguimiento de nuestro Señor Jesucristo, cuya venida en carne esperamos de nuevo.

 

+ Braulio Rodríguez Plaza

Arzobispo de Toledo

Primado de España

Mons. Braulio Rodríguez
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Don Braulio Rodríguez Plaza nació en Aldea del Fresno (Madrid) el 27 de enero de 1944. Estudió en los Seminarios Menor y Mayor de Madrid. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología Bíblica en la Universidad Pontificia de Comillas. En 1990 alcanzó el grado de Doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología del Norte, con sede en Burgos. Ordenado presbítero en Madrid, el 3 de abril de 1972. Entre 1984 y 1987 fue miembro del Equipo de Formadores del Seminario Diocesano de Madrid. Fue nombrado obispo de Osma-Soria el 13 de noviembre de 1987, siendo ordenado el 20 de diciembre. En 1995 fue nombrado obispo de Salamanca. El 28 de agosto de 2002 se hizo público su nombramiento por el Santo Padre como arzobispo de Valladolid. Benedicto XVI lo nombró Arzobispo electo de Toledo, tomando posesión de la Sede el día 21 de junio de 2009. Es el Arzobispo 120 en la sucesión apostólica de los Pastores que han presidido la archidiócesis primada.