La familia es el camino de la Iglesia

Mons. Francisco Gil Hellín      La semana pasada he tenido la oportunidad de escuchárselo directamente a Benedicto XVI, con ocasión de la asistencia ala Asamblea Plenariadel Pontificio Consejo parala Familia, de la que formo parte. Para mí ha sido un motivo de especial emoción, porque he podido revivir dos aniversarios entrañables y muy importantes: la creación de dicho Consejo –en el que trabajé durante bastantes años- y la publicación dela Exhortaciónapostólica “Familiaris consortio” por el Beato Juan Pablo II como conclusión del Sínodo de obispos sobre la familia. Precisamente, de ambos aniversarios quiso hacerse eco Benedicto XVI. Todavía recuerdo la ilusión con la que el gran Juan Pablo II publicó esa carta magna sobre la familia y la alegría con la que creó el Pontificio Consejo.

No podía ser de otra manera, porque pocos papas han dado tanta importancia al matrimonio y a la familia. Al cabo de treinta años, puede asegurarse que tanto la creación del Consejo como la celebración del Sínodo sobre la familia fueron dos acontecimientos proféticos. Hoy son dos instrumentos valiosísimos para afrontar las nuevas problemáticas sobre el matrimonio y la familia y plantear una acción eclesial seria y de largo alcance. Precisamente, de ello se ha ocupadola Asamblea Plenariaa la que antes me refería.

La nueva situación en la que se encuentran el matrimonio y la familia es de tal envergadura, que –como nos ha dicho Benedicto XVI- la nueva evangelización a la quela Iglesiaestá llamada en este momento histórico “depende en gran parte dela Iglesiadoméstica”, es decir: de la familia.

Efectivamente, si el actual eclipse de Dios y la crisis de la familia están íntimamente vinculados, la nueva evangelización es inseparable de la familia cristiana. La familia cristiana está fundada en el amor de un hombre y una mujer que se unen para compartir su vida como Cristo la comparte con su Esposa,la Iglesia. Poreste motivo, la familia está llamada a irradiar en el mundo el amor y la presencia de Cristo a través de una serie de modalidades: la entrega recíproca de los esposos, la procreación generosa y responsable de los hijos, el cuidado y educación de éstos, el trabajo y las relaciones sociales, la atención a los necesitados, la participación en actividades eclesiales y el compromiso en la vida civil.

A nadie se le escapa que la confrontación de estas acciones con la realidad, deja patente la necesidad de salir al encuentro de la familia con un planteamiento evangelizador de largo alcance. No obstante, hay cosas que no admiten demora, pues son especialmente urgentes. Benedicto XVI ha querido señalar algunas. Concretamente éstas: 1) “la educación de los hijos, adolescentes y jóvenes en el amor, entendido como donación de sí mismos y comunión”, 2) “la preparación de los novios a la vida matrimonial con un itinerario de fe”, 3) “la formación de los esposos, especialmente de los matrimonios más jóvenes”, 4) “las experiencias asociativas con finalidades caritativas, educativas y de compromiso civil” y 5) “la pastoral de las familias por las mismas familias”.

Todo esto será punto de referencia para el ya inminente VII Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Milán del 30 de mayo al 3 de junio próximos. Benedicto XVI estará presente en este gran acontecimiento eclesial. Burgos y sus diócesis sufragáneas harán un esfuerzo especial para participar física y espiritualmente en ese VII Encuentro Mundial. Tiempo habrá de volver sobre él en los meses próximos. De todos modos, ya desde ahora podemos rezar por sus frutos espirituales y reflexionar sobre el modo de poner en práctica las urgencias a las que se refería Benedicto XVI.   

 

+ Mons. Francisco Gil Hellín

 Arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.