Cáritas diocesana en Cuenca alerta que la situación es ya especialmente difícil para 19.100 parados

Cuando estaba despertando la crisis, en el año 2008, el porcentaje de pobreza ya oscilaba alrededor del 20% y se constataba que aumentaba la desigualdad en España. En palabras del Secretario General de Cáritas Española, Sebastián Mora: “el mundo venía herido de muerte desde antes de la crisis económica”. A nivel mundial 963 millones de personas sufrían hambre severa. En el caso español, según el informe de la Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) de Cáritas, el PIB (Producto Interior Bruto) crecía pero no disminuía la ruptura social que dejaba al margen del bienestar a millones de españoles. En los años de bonanza económica los niveles de pobreza se mantenían inalterables alrededor del 20%.

Era un modelo social virtual, un gigante con pies de barro, como informa el departamento de comunicación de Cáritas diocesana en Cuenca.

En los años 90 había mucho paro, pero no solía faltar el empleo en el sustentador de la familia. Hoy sí ocurre en muchos casos. Esto hace que más de 400.000 hogares no tengan ningún ingreso económico y si se quita la ayuda del Prodi habrá 500.000 familias que no podrán pagar la luz, ni tendrán qué comer. Hoy 1.300.000 familias tienen todos sus miembros en paro.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 20,8% de la población residente en España vive en la pobreza. “A día de hoy, en la Unión Europea sólo Letonia tiene un porcentaje mayor que España en cuanto a población que vive por debajo del umbral de la pobreza relativa. Esto es un 2,7% más que en 2009. La media europea es del 17%. De hecho, somos uno de los países de la UE15 con los niveles más altos de riesgo de pobreza para la población. En España cuatro de cada diez hogares no puede afrontar un gasto imprevisto” (EAPN, Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social).

Cáritas Española, y por tanto Cáritas Diocesana de Cuenca, está actuando a través de su acción social y el voluntariado para paliar esta situación angustiosa que día a día va creciendo. Desde 2008 se ha pasado, en Cáritas -a nivel nacional-, de los 400.000 usuarios en la atención primaria a más de 800.000 en el 2010. Pero lo grave es que el 58% de los mismos venían derivados de las distintas Administraciones Públicas. En muchos casos Cáritas tiene que adelantar dinero a la Administración para poder dar una respuesta más rápida a los necesitados.

Ahora, a los pobres de siempre se les ha unido el colectivo de los que pueden ser llamados “nunca pensé que iba a estar pidiendo ayuda a Cáritas”. Parejas de jóvenes con hijos que se han quedado en el paro, mujeres jóvenes con hogares monoparentales, divorciados, personas de más de 45 años con dificultades para encontrar trabajo y la población inmigrante. Y lo peor de todo es que hay gente que vive en la calle, o hacinados en pisos, que han perdido su vivienda pero que siguen manteniendo débitos con las entidades financieras.

Toda esta situación que se da a nivel nacional la estamos viviendo en nuestra Cáritas Diocesana y en las Cáritas Parroquiales de Cuenca. Cada día se incrementa el número de personas y familias que se acercan solicitando ayuda. Algunas familias estarían ya en la calle sin estas ayudas.

¿Dónde está la Administración responsable del bienestar social de los ciudadanos? ¿Las políticas sociales que se están llevando a cabo ayudan a las personas y familias conquenses a salir de su lamentable situación?

Esta triste situación nos debe llevar a una seria reflexión sobre el modelo económico y social actual que pone la riqueza en pocas manos y va dejando en la cuneta a más y más personas cada día.

Hay una profunda crisis de valores, de sentido de la vida y de la sociedad en la que vivimos. Es necesario un compromiso serio de todos contra la pobreza y la exclusión social partiendo de la realidad de los últimos y más necesitados y de la dignidad de todo ser humano.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 43542 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).