Posturas ante la crisis

Mons. Alfonso Milián    Hay refranes tales como A mal tiempo, buena cara o aquel otro Más hace el que quiere que el que puede, que es oportuno recordar en los momentos difíciles, como este de la crisis que estamos viviendo y que afecta sobre todo a los pobres.

Ante la crisis se adoptan muchas posturas: desde criticar a los hipotéticos responsables y ver los toros desde la barrera, hasta arrimar el hombro y hacernos solidarios con los que más la sufren. Y, normalmente, son los pobres los que más comparten. Porque los pobres están acostumbrados a compartir para poder subsistir.

¡Cómo se agradecen esas pequeñas ayudas hechas desde la pobreza! Comportan el sacrificio de privarse de lo poco que uno tiene para ayudar al que tiene menos. Este hecho se conoce muy bien en Cáritas. Hay gestos impresionantes. De hecho, en tiempos de crisis y catástrofes aumentan los donativos.

Me ha impresionado el gesto de una madre dominicana, Sonia Marmolejos, que tiene un bebé recién nacido. Ante el desastre ocurrido en Haití por el último terremoto, tomó la decisión de viajar en autobús todos los días al hospital «Darío Contreras» de Puerto Príncipe para alimentar con su leche a varios de los veinte niños que sufrieron lesiones graves al hundirse sus viviendas.

Una mujer que surge de la nada con una fuerza inexplicable, movida por la fe. No tiene dinero pero ofrece a aquellos niños afectados por el terremoto su corazón de madre y la poca leche de sus pechos. ¿Qué más se puede pedir? Aquí se cumple el refrán de que más hace el que quiere que el que puede.

Este gesto me ha recordado algo muy entrañable para mí, que os voy a contar no sin cierto rubor. Nací durante la dramática guerra civil española. Mi padre estaba movilizado. Mi madre tuvo una grave infección a consecuencias del parto, tanto que recibió la Santa Unción esperando que muriera, aunque, gracias a Dios, se salvó. Pero mi hermana, de diecisiete años, una tía y varias mujeres del pueblo me tuvieron que cuidar y alimentar. Estas mujeres estaban amamantando a sus hijos y compartieron su leche conmigo. Más tarde, una de ellas me recordaba: «escondía a Ángeles, porque tenía celos, y te daba de mamar». ¡Qué gesto más hermoso!

La crisis y otras situaciones difíciles nos brindan ocasión para salir de nosotros mismos y ayudar a los que peor lo pasan. No podemos quedarnos en casa lamentándonos. Son muchos los gritos, algunos desgarradores, que se escuchan, sobre todo si tenemos oídos y corazón sensible. Es un tiempo propicio para compartir, para gozar haciendo el bien porque hay más alegría en dar que en recibir.

Tenemos que admitir que ya no nos sirven las ideologías y que el sistema financiero no será el que salve al hombre. Lo que necesitamos son personas que afronten la crisis como una oportunidad para hacer el bien y generar esperanza.

Estamos en Adviento, un tiempo verdaderamente propicio. Jesús, desde el pesebre de Belén, nos trae un año más un nuevo modelo de vida. Sigamos su ejemplo y generaremos esperanza.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.