El cuerno de África

 Mons. Francisco Cerro    Resulta difícil entender la miseria del Tercer Mundo cuando uno no la ha experimentado en su propia carne, pero continuamente  debemos esforzarnos por conocerla y, en la medida de lo posible, por paliarla a través de una respuesta solidaria.

El drama es patente: mientras unos pueblos lo tienen todo o casi todo, otros apenas tienen nada o lo poco que tienen lo deben a los demás. Mientras unos gastamos cantidades enormes en bienes superfluos, otros padecen la miseria más espantosa y hasta mueren materialmente de hambre. Se cuentan por millones los seres humanos que carecen de lo más indispensable: alimentos, agua, medicinas, escuelas…

En general, el problema de los países del Tercer Mundo radica en su falta o escasez de medios de progresar. No logran siquiera nivelar la producción al ritmo del crecimiento de su propia población. Ya Juan Pablo II decía, en la “Sollicitudo Rei Socialis”, que el nuevo nombre de la paz es el desarrollo solidario. El desarrollo de los pueblos del sur nunca llegará a ser una realidad sin la solidaridad de los pueblos del norte. El problema social es hoy un problema de dimensión planetaria. Nunca los pueblos de la tierra han sido tan interdependientes; ahora lo que de verdad importa es que también se internacionalice la solidaridad.

En los últimos meses es el llamado “Cuerno de África” quien llama a nuestra puerta con la mano tendida. No hace mucho tiempo el cardenal Rober Sarah, presidente del Pontificio Consejo “Cor Unum”, que había asistido a una reunión de diversos organismos asistenciales cristianos, sobre la situación que se vive allí, decía que:

“En esta emergencia se dan cita todos los ingredientes dramáticos presentes en crisis análogas: un acontecimiento catastrófico (en este caso una prolongadísima sequía), la falta de infraestructuras sanitarias, la insuficiencia de personal cualificado para gestionar situaciones de emergencia, la inestabilidad política, la corrupción, la pobreza endémica del territorio, la falta de trabajo…“ y a ello se le añadían  “los millones de refugiados que vagabundean en el intento de sobrevivir y que se convertirán el día de mañana en prófugos, clandestinos, apátridas, gente sin casa, sin trabajo, sin comunidad. Toda una generación corre el riesgo de desaparecer”.

En la citada reunión también se habló de las acciones concretas que la Iglesia Católica está desarrollando en Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti, países donde según las oficinas especializadas de la ONU, 13 millones de seres humanos viven en plena emergencia alimentaria y sanitaria. Además de las Cáritas (que han invertido 31 millones de euros en la asistencia a más de un millón de personas), están presentes en la zona otras organizaciones de diversos países, como la española Manos Unidas, la Orden de Malta, el Servicio Jesuita del Refugiado, la Familia Vicenciana, etc.

En algunos lugares de nuestra diócesis, por iniciativa de Cáritas parroquiales o de distintos grupos y personas concretas, se han desarrollado acciones encaminadas a recaudar fondos destinados a ayudar a estos países. Estas iniciativas son dignas de alabanza y pido que, en la medida de lo posible, se desarrollen también en otras parroquias e instituciones eclesiales aprovechando la proximidad de las fiestas navideñas que nos llaman a identificarnos con el  Niño Dios que nació pobre y solidario con los desheredados de la tierra

 

† Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.