Un desafío para salir de la indiferencia

Mons. Vicente Jiménez Zamora    “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16,15). Estas son las palabras de Jesús en su última manifestación pascual antes de su ascensión a los cielos. En ellas se contiene el mandato misionero y evangelizador de toda la Iglesia.

El Papa Pablo VI, en la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi afirmó: “La evangelización es la vocación propia de la Iglesia […]. Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y la vocación de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar” ( EN, 14). La evangelización es hoy más urgente que nunca por la especial coyuntura social y cultural que estamos viviendo, sobre todo, en Europa y también en España. El Beato Juan Pablo II, en la exhortación apostólica Ecclesia in Europa analiza con claridad la situación espiritual de nuestro Continente. Alude al oscurecimiento de la esperanza, a la pérdida de la memoria y de la herencia cristiana unida a una especie de agnosticismo práctico y de indiferencia religiosa.

Alude también al miedo de afrontar el futuro, consecuencia del vacío interior y de la pérdida del sentido de la vida, a la crisis del matrimonio y de la familia, al egocentrismo que encierra en sí mimo a las personas y a los grupos, a la globalización insolidaria, al intento de hacer prevalecer un mundo sin Dios.

El Papa Benedicto XVI, preocupado por esta situación y por la vivencia y transmisión de la fe en los países de tradición cristiana, ha creado el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, y ha convocado la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (Roma, 7-28 de octubre de 2012), que tratará el tema: “La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana”.

Por otra parte, el día 11 de octubre de este año acaba de publicar una carta apostólica en forma de motu proprio titulada: “Porta fidei” (Puerta de la fe), con motivo del 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, “cuyos textos no pierden su valor ni su esplendor” (NMI, 2). En esta preciosa carta apostólica, que es como una pequeña encíclica, el Papa habla de la “exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo del encuentro con Cristo” (n. 2).

Estos dos acontecimientos eclesiales, promovidos por el Papa Benedicto XVI, ponen a toda la Iglesia en estado de Nueva Evangelización.

+ Vicente Jiménez Zamora

Obispo de Santander

 

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.