El antes y el después de la visita pastoral

Mons. Ángel Saiz Meneses

La visita pastoral del obispo a una comunidad es ante todo un gesto de fraternidad. Es lo que he querido recordar y compartir en los escritos precedentes, para ir preparando el camino. Esta reflexión de hoy la dedico al antes y al después de la visita. Porque el fruto será abundante si nos esmeramos en la preparación, si la realización es seria y adecuada y también su hay continuidad en la vida de las comunidades.

Para que la visita sea realmente un acontecimiento de gracia ha de ser preparada en especial con la oración. Tanto por parte del obispo como por la comunidad. Le pido al Espíritu Santo que para vosotros y para mí sea una ocasión de gracias y amistad, porque sé que el Señor me hablará por medio de vosotros. Deseo ir a veros como lo haría Jesús, a quien San Pedro llama “pastor y obispo de nuestras almas” (1 Pe 2,25) y, al final de su primera carta, llama también a Jesús “pastor supremo” (1 Pe 5,4). Carecería de sentido ir a vuestro encuentro, si no fuera “en el Nombre del Señor”, en el nombre de Jesucristo resucitado y vivo, real y misteriosamente presente entre vosotros.

No se pretende agobiar a las comunidades con nuevos trabajos con motivo de la visita, pero ésta ha de ser preparada. Es una ocasión para revisar cómo estamos y para compartirlo con el pastor de la diócesis y con sus más inmediatos colaboradores en la realización de la visita.

Será un momento oportuno para tomar conciencia de la propia realidad, de la riqueza o pobreza de nuestros medios para la evangelización, de la ilusión o el desánimo de los colaboradores de la tarea pastoral, del grado de compromiso y entrega al servicio de los más desfavorecidos del ambiente humano en que está inserta la comunidad cristiana. No se trata de “quedar bien”, o de “dorar la píldora”, porque esto sería engañarnos. Seamos verídicos y realistas, lo cual está en la mejor tradición cristiana. Personalmente, deseo poder cumplir lo que aconseja el Directorio para el ministerio pastoral de los obispos: “que lleguen a todas las categorías sociales y a todas las personas, inclusive aquellas alejadas de la práctica religiosa”.

El obispo debe preparase adecuadamente para efectuar la visita, informándose con anticipación sobre la situación socio-religiosa de la parroquia. Estos datos pueden serle útiles a él y a las secciones diocesanas interesadas para tener un cuadro real del estado de la comunidad y decidir las medidas oportunas.

Concluida la visita pastoral a las parroquias, es oportuno que se redacte un documento en el que se recuerde el desarrollo de la visita, se reconozcan los esfuerzos pastorales y se señalen los puntos para un camino más coherente y más misionero de la comunidad. “Sin omitir –señala también el Directorio citado antes- las indicaciones sobre el estado de las estructuras físicas, de las obras pastorales y de otras eventuales instituciones pastorales”.

En resumen: todos cuantos colaboramos en la visita pastoral hemos de tener el propósito de llevarla a cabo de tal manera que sea un auténtico momento de gracia para la diócesis y para cada comunidad parroquial, educativa o de carácter social o apostólico.

+ Josep Àngel Saiz Meneses
Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.