Día de la Iglesia Diocesana

Queridos hermanos en el Señor:
Os deseo gracia y paz.
      
Recibimos, vivimos y celebramos la fe en nuestras parroquias, comunidades y grupos. En estos ámbitos se desarrolla de modo habitual nuestra experiencia cristiana. En ellos experimentamos e incrementamos nuestra identidad, nuestra vocación y nuestra misión. Pero también pertenecemos a una comunidad más amplia: la diócesis.

 El canon 369 del Código de Derecho Canónico expone: “La diócesis es una porción del pueblo de Dios, cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la cooperación del presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una santa, católica y apostólica”. 

 Afirma el nº 833 del Catecismo de la Iglesia Católica: “Se entiende por Iglesia particular, que es en primer lugar la diócesis, una comunidad de fieles cristianos en comunión en la fe y en los sacramentos con su obispo ordenado en la sucesión apostólica. Estas Iglesias particulares están «formadas a imagen de la Iglesia Universal. En ellas y a partir de ellas existe la Iglesia católica, una y única» (LG 23)”.

Desde esta perspectiva, estamos atentos al Proyecto Diocesano de Pastoral y sentimos como propias todas las iniciativas pastorales diocesanas. Los latidos de nuestro corazón están en sintonía con el ritmo vital de la diócesis. Vivimos una experiencia de integración y de sensibilización con todos los que, a nuestro alrededor, siguen a Jesucristo.

 Somos partícipes de un interés común por la formación de los seminaristas, la atención a los sacerdotes enfermos y ancianos, la construcción de una nueva parroquia en Huesca, el compromiso socio-caritativo con los más pobres, la nueva evangelización, y todos los proyectos que cuentan con el impulso motriz del Espíritu Santo y requieren la colaboración activa y responsable de todos nosotros.

Consideramos como tarea prioritaria que la Palabra de Dios se haga accesible a todos y, acogida en la mente y en el corazón, sea luz que ilumine y agua que purifique con el mensaje del Evangelio. 

Según los “Lineamenta” de la próxima Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se dedicará a “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”, “para anunciar y difundir el Evangelio es necesario que la Iglesia promueva modelos de comunidades cristianas capaces de articular con fuerza las obras fundamentales de la fe: caridad, testimonio, anuncio, celebración, escucha y coparticipación” (nº 12). 

Lo esencial de nuestra vida cristiana brota de nuestra unión personal con Cristo. Él nos enseña que la vida plena no está en el éxito (“quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará”: Mt 16,25), sino en el amor y la entrega a los demás. El que trabaja con Cristo y por Cristo sabe, además, que “uno siembra y otro siega” (Jn 4,37). Nosotros trabajamos para que los caminos del mundo se abran a Jesucristo. 

Por ello, recordamos el lema del Día de la Iglesia Diocesana de este año: “La Iglesia contigo, con todos. Participa”.
      
Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+ Julián Ruiz Martorell

Obispo de Jaca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.