850 Aniversario de nuestra Iglesia

Este curso, quisiera que nos sintiéramos de verdad evangelizadores, pero sobre todo que nos sintiéramos iglesia; más aún, que sintiéramos a la Iglesia como madre y hermana. Precisamente en este año, al conmemorar los 850 años de la fundación de nuestra Diócesis.

La Iglesia nos acompaña y nos ayuda porque es madre y hermana. Es madre en cuanto nos hace nacer a la fe y nos entrega lo mejor que hay en ella: la presencia Viva de Jesucristo. Y es hermana porque nos acompaña, personalmente y como familia, en los momentos más importantes y decisivos de nuestra vida. Si se me permite, añado otro matiz importante: la Iglesia es también «hija» nuestra, en el sentido en que acertada y bellamente escribió José Luis Martín Descalzo. Porque la Iglesia nos hace y la hacemos al mismo tiempo. Ella se responsabiliza de nosotros, pero nosotros somos responsables de ella. ¿De qué manera? – Participando activamente en las cuatro dimensiones en las que tiene que crecer al mismo tiempo para ser Iglesia de verdad. A saber: sentirme y hacer comunidad viva; tener atrevimiento y coraje para anunciar, sin complejos, a Jesucristo y la Buena Nueva del Evangelio; celebrar, con dignidad y respeto, los misterios de nuestra Fe; y atender, desde la práctica del amor cristiano (que es de ágape, de donación y total gratuidad) a nuestros hermanos más necesitados.

Como consecuencia de lo anterior, os invito a tener dos actitudes: una primera, de profunda acogida hacia lo que la Iglesia nos entrega y hace por nosotros. Y, una segunda, de participación activa en todo cuanto la Iglesia necesita. No olvidemos el lema de los 850 años:

«Sigue diciendo «sí» a tu Iglesia; eres corresponsable». También en lo económico.Concluyo con una idea que siempre me ha parecido muy sugerente y motivadora en nuestra tierra: la Iglesia también puede definirse como «Hogar, escuela y taller».

Hogar donde todos nos sentimos muy a gusto, como en casa. Escuela, donde todos aprendemos de todos y todos tenemos algo que aportar, según los dones del Espíritu Santo. Y Taller, donde experimentar nuevos y mejores métodos y lenguajes de evangelización. Os animo, especialmente a vosotros, queridos profesores de religión, queridos catequistas y otros agentes de pastoral cualificados, a no perder la luz, la fortaleza y la esperanza. Son tiempos recios en lo social y económico pero muy interesantes e importantes desde el «kairós», la mirada del Señor.Que María, como Buena Madre y Estrella de la Evangelización, nos acompañe en los momentos más difíciles y nos ayude a dar gracias a Dios siempre.

+ Raúl Berzosa

 Obispo de Ciudad Rodrigo

Mons. Raúl Berzosa
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Nació en Aranda de Duero (Burgos) el 22 de noviembre de 1957.Ha realizado los estudios eclesiásticos en el Seminario Menor de Burgos (1968-1974) y en la sede de Burgos de la Facultad Teológica del Norte de España (1974-1982), donde obtuvo el Doctorado en Teología Dogmática en 1984. Fue ordenado sacerdote el 8 de noviembre de 1982, en Valencia, por Su Santidad Juan Pablo II. De 1984 a 1987 realizó los cursos de Licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma y los cursos diplomáticos en la Pontificia Academia Eclesiástica. Durante este período estudió Antropología Teológica en la Pontificia Facultad Teológica “Teresianum” y siguió un curso de periodismo en el Instituto Profesional “Lazio”, en Roma. CARGOS PASTORALES De 1982 a 1983 fue Vicario parroquial de Medina de Pomar (Burgos) y de 1983 a 1984 Párroco de Pampliega, Villazopeque, Palazuelos de Muñó, Barriode Muñó y Belbimbre (Burgos). Además, entre 1987-1993 ejerció como Delegado Diocesano de Medios de Comunicación; Director de la revista diocesana “Sembrar” y Director de los programas diocesanos de Radio COPE. También fue Director del Instituto de Teología para Laicos y del Instituto de Teología a Distancia. Entre 1987-2005 ha sido profesor de Teología Dogmática en la Facultad Teológica del Norte de España y Director del Instituto de Ciencias Religiosas “San Jerónimo”. Y de 1997 a 1998 Párroco de Arcos de la Llana y anejos y de Sotresgudo. De 1994 a 2005 fue Secretario de los Obispos de las diócesis de Castilla-León. y de 1993 a 2004 Pro-Vicario General y Vicario de Pastoral de la archidiócesis de Burgos. Fue nombrado Obispo auxiliar de Oviedo el 22 de marzo de 2005, recibiendo la ordenación episcopal el 14 de mayo del mismo año en la Catedral de Oviedo. El 20 de abril de 2009 fue elegido Administrador Diocesano de Oviedo. El 2 de febrero de 2011 Benedicto XVI le nombró Obispo de Ciudad Rodrigo tomando posesión de la diócesis el 9 de abril. En la CEE pertenece a la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2005 y a la Junta de Asuntos Jurídicos desde el año 2008.