La iglesia contigo, con todos

El próximo domingo celebraremos la jornada de GERMANOR. Recordemos un hecho importante: somos la Iglesia diocesana de Girona, y necesitamos recursos para servir a los creyentes y a todo el mundo. Por ello realizamos la colecta para el FONDO COMÚN DIOCESANO. 

Todos somos conscientes que la misión que tenemos como Iglesia, requiere disponer de recursos, de personas y de medios materiales. 

Si bien es cierto que señalar la casilla correspondiente de la declaración de la renta, es muy importante y necesaria, nos sigue haciendo falta vuestra ayuda para la restauración de templos, casas rectorales, retribución de los presbíteros, mantener los servicios y celebraciones, las propuestas de formación y la caridad para con los más necesitados. Para atender a todo ello contamos con las colectas de cada domingo, los donativos y la COLECTA DE LA JORNADA DE GERMANOR DEL PRÓXIMO DOMINGO, PARA DOTAR AL FONDO COMÚN DIOCESANO. 

Como Iglesia que somos, tenemos la misión y el deber de que nuestra generación escuche la Buena Nueva de Jesús Salvador y la pueda celebrar, vivir, ofrecer y transformarla en ayudas, compañía, educación y atender les diversas necesidades humanas. Es en nombre de este deber que me atrevo a pedir vuestra ayuda. 

Con frecuencia, al conversar sobre “las riquezas de la Iglesia”, he recordado que esta Iglesia vive de la generosidad de las personas del pasado y del presente. Que la mayor parte de estas “riquezas” son templos, importantes piezas del patrimonio cultural. Y aunque en algunos casos, recibimos ayudas de las administraciones, tenemos la responsabilidad de mantenerlos. Se trata de un patrimonio que ha de estar al servicio de todos. En este sentido nos esforzamos para que otras obras de arte que custodiamos, archivos documentales, bibliotecas… estén también al servicio  de todos. 

Conviene saber que, desde hace algún tiempo, se trabaja para lograr que inmuebles que nos han sido legados contribuyan a la financiación de muchas actividades pastorales. 

Todos apreciamos nuestro patrimonio, deseamos que esté en condiciones para las celebraciones habituales y para momentos importantes o difíciles de nuestras vidas. Todos deseamos también disponer del servicio de presbíteros y diáconos, que están a nuestro lado, multiplicando sus esfuerzos. 

Soy consciente del momento de crisis económica que vivimos, del recorte de recursos económicos que sufren muchas familias. Pero también estoy convencido de que la necesidad aumenta la generosidad y no la debilita. Que cada cual ofrezca lo que pueda, pero que lo haga pensando que su aportación sirve para que la Iglesia contribuya a fundamentar la sociedad sobre los valores de la justicia, la dignidad humana, la conciencia social, y no sobre el enriquecimiento y la especulación a cualquier precio y sin consideración ética alguna. 

Nos corresponde atender, en la medida de lo posible, las necesidades de casi 400 parroquias de la diócesis, muchas de ellas con muy pocos fieles y pocos recursos para mantenerse. Pero, la Iglesia es comunión en Cristo, comunión entre nosotros –los fieles- y también comunión de bienes. De ello deriva la necesidad del Fondo Común Diocesano, la necesidad de contribución de las parroquias a dicho fondo y de ello deriva el esfuerzo –que os puedo asegurar, realizamos- para una gestión económica exigente, responsable, transparente y solidaria. 

La jornada de GERMANOR y la COLECTA PARA EL FONDO COMÚN, es una aportación que, sumada a los recursos habituales, nos permite equilibrar el presupuesto diocesano y el de las parroquias. 

Conscientes de lo que Jesucristo nos da por medio de nuestra Iglesia ¿Cuál será nuestra respuesta, también en forma de contribución económica? 

Sea cual sea, ¡Muchas gracias!

+Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 460 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.