Jornada del Domund 2011

Muy queridos fieles diocesanos:
En este domingo, 23 de octubre, se celebra en toda la Iglesia la Jornada Mundial de las Misiones. Es, como sabemos muchos desde niños, un día dedicado especialmente a prestar especial atención a nuestros compromisos misioneros que nacen de nuestro bautismo.
El lema para este año: “ASÍ OS ENVÍO YO”, debe sonarnos en cada uno de nosotros de una forma muy personal. Es el Señor quien nos envía, a cada uno y como comunidad, a ser testigos del Evangelio de Jesucristo, luz del mundo y sal de la tierra. Como nos propone y desea el Santo Padre, Benedicto XVI en su Mensaje para esta Jornada y este día debe suponer para cada cristiano “el deseo y la alegría de ir al encuentro de la humanidad llevando a todos a Cristo”. 

Permitidme recordaros las palabras aún muy recientes del Papa dirigidas a los jóvenes cristianos de todo el mundo en aquella memorable Misa de clausura en Madrid de la Jornada Mundial de la Juventud cuando, en medio de un entusiasmo indescriptible, les decía, nos decía: “No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe. El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios. Pienso que vuestra presencia aquí, jóvenes venidos de los cinco continentes, es una maravillosa prueba de la fecundidad del mandato de Cristo a la Iglesia: ‘Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación’ (Mc. 16, 15). También a vosotros os incumbe la extraordinaria tarea de ser discípulos y misioneros de Cristo en otras tierras y países donde hay multitud de jóvenes que aspiran a cosas más grandes y, vislumbrando en sus corazones la posibilidad de valores más auténticos, no se dejan seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios” (Homilía en Cuatro Vientos, Domingo 21 de agosto de 2011).
Preciosas también sus palabras dirigidas en el Patio de los Reyes de El Escorial a las jóvenes religiosas, destacando, entre otros campos de su apostolado “la labor misionera y la nueva evangelización”.
 
 Sí. Es la hora de despertar todos los bautizados, unidos y bien organizados a favor de los creyentes tarea de una nueva evangelización en el territorio diocesano, pero abiertos siempre a la universalidad, a la misión “ad gentes”, tan necesaria como siempre desde el primer Pentecostés de la historia de la Iglesia.
Hemos de procurar por todos los medios mantener viva esta llama y espíritu misionero en todas las parroquias y comunidades, como respuesta a la vocación de cristianos. No podemos dejar solos a quienes, jugándose hasta su vida, desafían todos los medios e interrogantes para desplazarse a tierras de misión. Su único afán y programa es dar a conocer el tesoro que ellos han encontrado: Jesucristo.
Vale más un misionero o misionera que miles de euros pero con nuestras oraciones, sacrificios y ayuda generosa también participamos y apoyamos a quienes, en nuestro nombre, nos representan y siembran en corazones vírgenes el Evangelio.
Gracias por vuestra generosidad de esta nuestra Iglesia de Jaén. ¿Sabían que, a pesar de la crisis entre nosotros, el año 2010 superó en 19.052,33 euros al ejercicio de 2009 con 242.064,06 euros en total como cooperación económica misionera?
Entre las setenta diócesis españolas figuramos en el número veinticuatro en cuanto a las cantidades aportadas a favor de las misiones.
Sigue habiendo cristianos que olvidándose de sí mismos se entregan y dan su vida a favor de los demás, como hizo el Hijo de Dios, Jesucristo. El DOMUND nos invita a cada uno de nosotros a seguir esa dirección del amor cristiano y a colaborar con ellos en su generosa entrega.
Con mi agradecimiento y saludo en el Señor.
+Ramón del Hoyo López
Obispo de Jaén
Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.