Decálogo para el Domund 2011

El día 23 de octubre se celebra el día del DOMUND con el lema “Así os envío yo” (Jn 20,21). Para comprender mejor este Decálogo, te recomiendo que leas el documento de la Conferencia episcopal española. “Orientaciones sobre la cooperación misionera entre las Iglesias para las diócesis de España”.

1º El Nuevo Testamento narra cómo el anuncio del Evangelio, desde sus inicios, ha necesitado de la cooperación por parte de personas que no estaban directamente implicadas en el quehacer misionero propiamente dicho. Jesús era acompañado por numerosos discípulos, entre ellos un grupo de mujeres que le servían incluso con sus bienes (cf. Lc 8,1-3), además de contar con la hospitalidad de amigos como Lázaro y sus hermanas (cf. Jn 12,1). La primera comunidad cristiana vivía intensamente esta conciencia de saberse miembros de una única familia: «Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común…» (Hch 2,44).

2º La Iglesia ha mantenido de modo permanente a lo largo de los siglos su preocupación solidaria con los pobres y su predilección por los enfermos y necesitados. Esta sensibilidad ha ido evolucionando con el tiempo, lográndose el paso del ejercicio de la caridad de tipo asistencial a la práctica del amor, con la búsqueda de soluciones promovidas por la justicia social y el nacimiento en los tiempos recientes de diversas modalidades de cooperación, como fruto del deseo de compartir con los más necesitados cuanto somos y tenemos.

3º La oración debe acompañar el camino de los misioneros, para que el anuncio de la Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina. Orar con espíritu misionero implica diversos aspectos, entre los cuales destaca la contemplación de la acción de Dios, que nos salva por medio de Jesucristo. De esta manera, la oración se convierte en una viva acción de gracias por la evangelización que nos ha llegado y sigue difundiéndose por todo el mundo. Además de la vocación misionera de todo cristiano por el Bautismo, existe la vocación misionera específica.

4º La vocación misionera específica se caracteriza por su compromiso total al servicio de la evangelización; abarca toda la persona y toda la vida del misionero, exigiendo de él una ilimitada donación de fuerzas y de tiempo.

Las comunidades cristianas están llamadas a seguir promoviendo la vocación misionera entre sus miembros. A veces se corre el peligro de poner más énfasis en la búsqueda de recursos económicos para los misioneros que en la diligencia para promover vocaciones a la misión.

5º las comunidades cristianas están urgidas a promover iniciativas que faciliten el descubrimiento de la vocación por parte de aquellos que son llamados. Para ello es preciso incrementar la información sobre la necesidad de estas vocaciones y el testimonio de aquellos que están en la misión. La oración constante suplicando al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies debe ser secundada por la realización de actividades de carácter vocacional entre los jóvenes.

6º Las necesidades económicas de las Iglesias jóvenes, pertenecientes casi todas ellas a los países del Tercer Mundo, son todavía enormes, no obstante sus esfuerzos para llegar a una autonomía económica. Estas Iglesias necesitan ayuda para poder subsistir. Son los territorios eclesiales que dependen directamente de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y reciben ayuda de la Iglesia universal a través de Obras Misionales Pontificias.

7º La Obra Misional Pontificia de la Propagación de la Fe tiene como finalidad formar la conciencia católica en los fieles para que colaboren con la actividad misionera de la Iglesia en los países de misión. La Obra Misional Pontificia de San Pedro Apóstol tiene como objetivo prioritario ayudar a cada circunscripción eclesiástica de los territorios de misión en la formación del personal religioso propio. La Obra Misional Pontificia de la Santa Infancia o Infancia Misionera se propone suscitar un movimiento solidario de niños cristianos para ayudar a otros niños. La Pontificia Unión Misional tiene como finalidad específica promover el incremento de las vocaciones misioneras en la diócesis y comunidades eclesiales.

8º Como los donativos espontáneos de los fieles para las misiones son insuficientes, se recomienda que cuanto antes se establezca una contribución fija que, proporcionada a sus ingresos, deberá aportar cada año tanto la misma diócesis como las parroquias y otras comunidades diocesanas, y será distribuida por la Santa Sede, sin perjuicio de las demás obligaciones de los fieles, esta cooperación se conoce con el nombre FONDO “Ecclesia Sanctae”.

9º Una fórmula recurrente de cooperación entre dos o más Iglesias particulares es conocida como Misión diocesana, que, por encima de la cooperación económica, atiende también la cooperación personal. Esta experiencia ha sido muy rica en el pasado reciente de las diócesis españolas. En la actualidad hay que superar nuevas dificultades, por la disminución de vocaciones misioneras.

10º Con el nombre de Día de los Misioneros Diocesanos u otros análogos, cada año se incrementa el número de diócesis que dedican una Jornada a favor de los misioneros y misioneras de esta Iglesia local, ya sean sacerdotes, religiosos y religiosas o laicos. En algunos casos la fecha de esta Jornada coincide con el Día de Hispanoamérica; en otros —los más— se celebra en verano, para coincidir con el mayor número de misioneros que vienen a pasar unos días de descanso con su familia. También se incrementan los hermanamientos con otras iglesias locales.

+Mons. Ángel Rubio Castro

 Obispo de Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Articles
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.