Papa: “Cristianos, dolor por la mesa no compartida”

En la catequesis de la audiencia general de hoy, llevada a cabo en el Aula Pablo VI, frente a aproximadamente 6 mil fieles, Benedicto XVI expresó “viva amargura por la imposibilidad de compartir la mesa eucarística” entre los cristianos aún divididos. Al presentar la anual Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, el Papa agregó que “esta es una dolorosa experiencia que confiere también una dimensión penitencial a nuestra oración”. Al comentar el tema escogido “Unidos en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión fraterna, la fracción del pan y en las oraciones”, Benedicto XVI explicó que nos invita a reflexionar sobre cuatro elementos que, característicos de la primera comunidad cristiana de Jerusalén, son todavía hoy los pilares de la vida de cada comunidad cristiana y constituyen también el único sólido fundamento para construir la unidad visible de la Iglesia. Como discípulos de Cristo, concluyó el Papa, “es, por lo tanto, importante crecer cada día en el amor recíproco, esforzándose en superar las barreras que todavía existen entre cristianos, sentir que hay una verdadera unidad interna entre todos aquellos que siguen al Señor, colaborar lo más posible, trabajando conjuntamente en las cuestiones que permanecen abiertas, y sobre todo ser conscientes que en este camino el Señor nos ayuda”. De este modo, podremos ser portadores de un mensaje “que guíe e ilumine el camino del hombre de nuestro tiempo, a menudo, privado de puntos de referencia claros y válidos”. Al finalizar, el Papa saludó a los miembros de la Asociación “Hijos en el paraíso: alas entre el cielo y la tierra”, padres de hijos fallecidos sobre todo a causa de accidentes automovilísticos y pidió a los jóvenes “calcular los riesgos” y actuar “en cada momento con prudencia y sentido de la responsabilidad, especialmente cuando están manejando, al cuidado de su vida y la de los demás”.

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