El obispo de Lleida felicita la Navidad


Es normal encontrar en el Evangelio (Lc 3, 4ss) anuncios de liberación: porque el proyecto de Dios es un mundo en libertad, amor y fraternidad como había avanzado el Profeta Isaías: “Preparad el camino del Señor, allanad sus rutas. Todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios”. Por eso, el misterio de la Encarnación que celebramos de manera especial en la Navidad es siempre BUENA NOTICIA e interpela al mundo manifestando la proximidad y la compasión de Dios con los más frágiles, constituyendo un programa espléndido para la comunidad cristiana.
La venida de Jesús y la fascinación por su persona nos sitúan en un universo nuevo que nos debería llevar a vivir protagonizando una cierta «anormalidad», coma la de aquellos primeros seguidores que llamaban la atención por su novedad crítica y ejemplar. Todos los cristianos estamos llamados a vivir y a hacer ver a este “Dios-con-nosotros” que es la fuente absoluta de nuestras certezas. Pero esto nos pide actitudes que están lejos de cualquier inercia y comportan una libertad en la que he soñado muchas veces.
Hay quien dice que nos hemos “mundanizado” un poco y no se nota ninguna diferencia comparándonos con otras opciones de vida. Tendríamos que hacer ver que todavía hay personas dispuestas a jugárselo todo por Jesús y por su manera de entender las cosas, porque es cierto que las preocupaciones de cada día, y la dedicación a “otros asuntos” que parecen urgentes, corre el riesgo de absorbernos y hacernos olvidar lo esencial.
Sé que no podemos abarcar la inmensidad (“cuenta las estrellas del firmamento o los granos de arena de la playa, si puedes” –decía Dios a Abraham-)…, pero la admiración y la emoción que compartimos estos días de Navidad también es una manera de penetrar en la verdad de les coses.
Ante la Cuna de Belén, pediré para todos nosotros capacidad de soñar, de admiración y emoción para poder entender y preparar el mundo mejor que viene.
FELIZ NAVIDAD A CADA UNO Y UN 2011 LLENO DE VIDA EVANGÉLICA.
Recibid la salutación de vuestro hermano obispo,
+Joan Piris
Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Articles
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.