Fallece Mons. Ambrosio Echebarría, obispo emérito de Barbastro-Monzón


En la madrugada de ayer, 6 de diciembre, falleció Mons. Ambrosio Echebarría Arroita, Obispo Emérito de Barbastro-Monzón, a consecuencia de una enfermedad que ha minado gravemente su salud durante los últimos meses. Desde su jubilación como Obispo residencial de nuestra Diócesis, el 12 de diciembre de 1999, Don Ambrosio ha residido en Bilbao, unas temporadas en su caserío natal de Ceberio y otras en la capital vizcaína. Los últimos años de su vida los ha pasado, junto con su hermana Carmen, en la Residencia Sacerdotal “San Vicente”, de Bilbao. Su celo pastoral se ha mantenido vivo después de su jubilación; todos los días se desplazaba, con una constancia y cariño admirables, a una Residencia de disminuidos psíquicos, regentada por Religiosas, para celebrar la Eucaristía a los residentes y acompañarles humana y espiritualmente en la medida de sus posibilidades. Y mientras su salud se lo ha permitido, participó en muchas de las iniciativas pastorales de la Iglesia Diocesana de Vizcaya.
Don Ambrosio había nacido en Ceberio (Vizcaya) el 1 de abril de 1922. Fue ordenado sacerdote en Vitoria el 29 de junio de 1947. Contaba, pues, 88 años de edad y 63 de ministerio sacerdotal, 36 de los cuales como Obispo. Aunque según confesión propia comenzó su sacerdocio «con una clara vocación parroquial, la Providencia, valiéndose de unas circunstancias ajenas a mi voluntad, me llevó por los caminos de la pastoral castrense». Pronto se incorporó al Arzobispado Castrense como capellán, desempañando diversos destinos, entre los que cabe señalar el de Vicario de la región militar de La Coruña, cargo desde el que fue promovido a la sede barbastrense, cuando llevaba 27 años de sacerdocio.
Nombrado Obispo de Barbastro, mediante bula del papa Pablo VI, de fecha 23 de septiembre de 1974, sucedió a Mons. Damián Iguacen, que acababa de ser trasladado a la sede de Teruel y Albarracín. Tomó posesión de la Diócesis el 21 de octubre por medio de su apoderado, el deán de esta Iglesia Catedral, Don Santos Lalueza Gil. Su ordenación episcopal tuvo lugar el domingo 2 de noviembre de 1974, en la catedral de Barbastro, de manos del Arzobispo-Vicario General Castrense, Mons. José López Ortiz, concelebrando como Obispos consagrantes Mons. Pedro Cantero Cuadrado, Arzobispo de Zaragoza, y Mons. Francisco Peralta Ballabriga, Obispo de Vitoria.
De todo su abnegado y humilde ministerio episcopal, hay que resaltar dos hitos especialmente significativos: uno, haber culminado la modificación de los límites diocesanos, mediante el decreto de la Congregación para los Obispos “Illerdensis – Barbastrensis. De finium mutatione”, de 15 de junio de 1995, por el que se constituía la diócesis de Barbastro-Monzón con la antigua diócesis de Barbastro y cuatro arciprestazgos aragoneses que permanecían bajo la administración eclesiástica de Lérida; el otro, la beatificación del obispo Florentino y del gitano Ceferino, mártires de la persecución religiosa durante la guerra civil española, en cuyas causas de beatificación se comprometió con el tesón de sobras conocido por todos sus diocesanos.
El 14 de noviembre de 1999, domingo en el que se celebraba el Día de la Iglesia Diocesana, la Diócesis quiso festejar el 25º aniversario de su Ordenación Episcopal. Pocos días antes, el 25 de octubre, le había sido aceptada la renuncia a esta sede por haber cumplido la edad de la jubilación y había sido nombrado Administrador Apostólico hasta la toma de posesión del nuevo obispo, Mons. Juan José Omella Omella, que tuvo lugar el 12 de diciembre del mismo año.
Durante muchos años fue el Obispo-responsable de la Comisión Regional de Misiones y de Cáritas-Aragón; bajo su dirección se elaboró la Carta Pastoral colectiva de los Obispos de Aragón sobre la pobreza, titulada «A los pobres los tendréis siempre entre vosotros», que tuvo un amplio eco en la sociedad aragonesa. En la Conferencia Episcopal Española fue responsable, entre otros cargos, de la Pastoral Penitenciaria. Su trabajo, intenso y eficaz, fue reconocido por la sociedad española con la Medalla de Plata al Mérito Social Penitenciario, que le entregó la Directora General de Instituciones Penitenciarias en un acto celebrado en la Subdelegación del Gobierno, en Bilbao, el 11 de diciembre de 2006.

Hoy, 7 de diciembre, memoria litúrgica de San Ambrosio y fecha en la que la Diócesis felicitaba a su Prelado por su fiesta onomástica, se celebrará la Misa funeral en su localidad natal de Ceberio, presidida por el Obispo de Bilbao, Mons. Mario Izeta.
Los restos mortales de Don Ambrosio serán trasladados a Barbastro para su inhumación en la que fue su Iglesia Catedral. La capilla ardiente se instalará en la Catedral mañana, 8 de diciembre, a las 15 horas. A las 17 horas darán comienzo las solemnes exequias, presididas por el Obispo diocesano, Mons. Alfonso Milián, y el sepelio de su cadáver en la cripta preparada al efecto en la capilla de San Pedro del templo catedralicio.

Desde que se ha conocido la noticia de la muerte de Don Ambrosio, ha surgido un unánime un sentimiento de pesar en todos los ámbitos de la Diócesis. La Iglesia Diocesana desea trasladar a sus familiares este sentimiento, unido a la esperanza en el Señor de la vida y de la muerte, que él siempre mantuvo viva en su ánimo.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 40222 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).