"Los primeros derechos", carta de Mons. Joan Piris


Nuestra sociedad moderna ha conseguido una conciencia compartida de lo que llamamos Derechos Humanos y, gracias a Dios, todos luchamos para que cada día sean más respetados. Porque, ¿no es la vida el primero de los derechos? Ciertamente habrá que distinguir siempre entre lo legal y lo moral (no se legisla únicamente para creyentes) pero, “para que una ley sea justa no solamente ha de estar de acuerdo con la legalidad, es necesario que se fundamente en unos valores y principios que la legitimen, sin los cuales no será una verdadera ley… Una ley de plazos que dejara al azar de la madre la voluntad de abortar nunca podría ser legítima” (Mª Dolores Vila-Coro, Directora de la Cátedra de Bioética y Biojurídica de la UNESCO).
El magisterio de la Iglesia ha proclamado constantemente el carácter sagrado e inviolable de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural. En su trasfondo ha estado siempre la convicción de que en cada ser humano, en cualquier fase o condición de su vida, resplandece un reflejo de la misma realidad de Dios.
Los que creemos que, en la encarnación liberadora y redentora de Jesús, Dios ha compartido nuestra vida condicionada y ‘desenfocada’ haciéndonos capaces de compartir su vida divina y gloriosa, pensamos que ya no se puede hablar de Dios como alguien cuya vida pueda discurrir al margen de la humanidad. Y por la misma razón, valoramos la dimensión trascendente de todo lo ‘humano’ y nos sentimos llamados a trabajar en favor de la paz y a defender con valentía la dignidad de la persona humana y de sus derechos inalienables, como hacia el Papa en su Mensaje para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz (01/01/2008), insistiendo en que no se puede disponer libremente de la persona; que el respeto del derecho a la vida en todas sus fases es de importancia decisiva porque “la vida es un don que el sujeto no tiene a su entera disposición”. En el Mensaje citado, el Sucesor de Pedro pedía que se denunciase como “un atentado contra la paz” el estrago que se hace del derecho a la vida en nuestra sociedad: además de las víctimas de los conflictos armados, del terrorismo y de diversas formas de violencia, hay muertes silenciosas provocadas por el hambre, el aborto, la experimentación sobre los embriones y la eutanasia.
En lo tocante a los derechos y deberes del feto se podrá seguir discutiendo, (como hacen científicos, filósofos… y políticos), pero está claro que un óvulo fecundado es algo (alguien) vivo con un código genético propio, un ser vivo que llegará a desarrollarse como le corresponde si no se le pone impedimento. Y, además, es un ser sin capacidad de defenderse que tiene derecho a esperar toda clase de protección de las personas de bien.
Siguiendo la llamada y el ejemplo de Benedicto XVI invito a todos los que quieran acompañarnos a un rato de plegaria a favor de esta Vida ya Nacida en el seno materno, que tiene derecho a ser “alumbrada”. Será el próximo sábado día 27, a las 5 de la tarde, en la Iglesia Parroquial de la Sagrada Familia (Cappont).
Recibid la salutación de vuestro hermano obispo,
+Joan Piris
Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Articles
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.