"La figura del Papa y su servicio", carta del arzobispo de Pamplona


Hay muchos que se sienten perplejos y confusos a la hora de definir y considerar la función y el servicio del Papa. Tal vez se le puede ver u observar como un personaje excepcional, otras como un gran jerarca que está ejerciendo una labor religiosa particular y otras como alguien que tiene una figura especial por su silueta blanca o por sus gestos especiales. Pero si nos preguntamos quién es el Papa debemos responder lo mismo que dijo Jesucristo: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mí Iglesia”. El Señor –como dice el Catecismo de la Iglesia Católica- hizo de Simón, al que dio el nombre de Pedro, y solamente de él, la piedra de su Iglesia. Le entregó las llaves de ella y lo instituyó pastor de todo el rebaño.

Muchas veces he podido saludar al Papa y siempre desde mi interior sale la misma frase: ¡Tú eres Pedro…! La Iglesia se sostiene en el Papa y en la comunión de todos con él. Así lo quiso Cristo y así se va haciendo vivo y eficaz éste que es el mayor de los milagros. Nadie, en la historia, a pesar de las tormentas que han sacudido a la Iglesia la ha podido derrocar y ha seguido en pie a pesar de las debilidades de sus miembros, esto es un signo de esperanza y una señal de que Cristo nunca la ha abandonado y nunca la abandonará porque él mismo lo prometió: “Estaré con vosotros hasta el final de los tiempos”.

El Papa como Sumo Pontífice, Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los Obispos como de la muchedumbre de los fieles. Al ser la Cabeza de la Iglesia todo debe ser unificado desde él. Los Obispos de todo el mundo para tener autoridad han de estar muy unidos al Papa y esto como expresión viva del deseo de Jesucristo que así lo constituyó y así lo mandó. Quien viva fuera de esa unidad está fuera de la comunión eclesial y por tanto debilita y fragmenta el mandato de Cristo y se sitúa fuera de la familia al estilo del hijo pródigo. Por tanto el servicio del Papa es un servicio fundamentalmente de unidad.

El Papa como Vicario de Jesucristo y responsable de toda la Iglesia tiene la potestad plena, suprema y universal, que puede ejercer siempre con entera libertad. Los Obispos, en comunión con el Papa, son el principio y fundamento visible de unidad en su Diócesis. Como tales ejercen su gobierno pastoral sobre la porción del Pueblo de Dios que les ha sido confiado, asistidos por los sacerdotes y los diáconos. Los Obispos, como miembros del Colegio Episcopal, cada uno de ellos participa de la solicitud por todas las Iglesias, que ejercen primeramente dirigiendo bien su propia Diócesis, como porción de la Iglesia universal y eso contribuye al bien de todos particular y totalmente.

El día 29 de junio celebramos, en toda la Iglesia, el Día del Papa como recuerdo de la fiesta de San Pedro y San Pablo. Os pido a todos los diocesanos que nos unamos, en las oraciones, para rogar a Dios que siga asistiendo al Sumo Pontífice y que su servicio a la gran familia de la Iglesia sea muy fecundo. Que en la colecta de este día nos sintamos generosos para poderle ayudar ante tantas necesidades que se le presentan y sobre todo como padre que debe atender a las comunidades eclesiales más pobres puesto que su solicitud debe ser por los más abandonados y empobrecidos.

Mons. Francisco Pérez González
Arzobispo de Pamplona-Tudela

Mons. Francisco Pérez
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Nace el día 13 de enero de 1947 en la localidad burgalesa de Frandovínez. Estudió en los Seminarios diocesanos de Burgos, en la Pontificia Universidad Santo Tomás “Angelicum” de Roma y en la Universidad Pontificia de Comillas, donde se licenció en Teología Dogmático-Fundamental.Fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1973, incardinándose en la diócesis de Madrid, a la que sirvió como Vicario parroquial, en dos parroquias, entre 1980 y 1986. Con anterioridad, de 1973 a 1976, ejerció el ministerio parroquial en Burgos. Entre 1986 y 1995 fue formador y director espiritual del Seminario Diocesano de Madrid. Colaboró asimismo en los equipos de dirección espiritual del Seminario Diocesano de Getafe y del Seminario Castrense.El 16 de diciembre de 1995 fue nombrado Obispo de Osma-Soria, recibiendo la ordenación episcopal de manos del Santo Padre Juan Pablo II el 6 de enero de 1996. El 30 de octubre de 2003 se hacía público su nombramiento como nuevo Arzobispo Castrense y el 11 de diciembre tenía lugar la celebración de toma de posesión.CARGOS PASTORALESDesde el 12 de febrero de 2001 es el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, cargo pontificio para un periodo de cinco años para el que fue ratificado en el 2006. Este mismo mes de julio se hacía público su nombramiento como director de la recién erigida cátedra de Misionología de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid por un periodo de tres años, tras ser designado para el cargo por el Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, Gran Canciller de la citada Facultad.El 31 de julio de 2007 es nombrado por Benedicto XVI Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, en sustitución de monseñor Fernando Sebastián, que había regido estas diócesis desde 1993. Tomó posesión el domingo 30 de septiembre de 2007, en la Catedral de Pamplona.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE es presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, cargo para el que fue elegido el 14 de marzo de 2017.Fue miembro de las Comisiones Episcopales del Clero y de Seminarios y Universidades (1996-1999); de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (1999-2011/2014-2017). Perteneció al Comité Ejecutivo durante el trienio 2011-2014. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Pamplona (2016-2017).