El cardenal de Barcelona dedica su carta de esta semana a la Vida Contemplativa en la Iglesia

La vida contemplativa
Julien Green, un novelista cristiano de primera línea, se hacía esta pregunta: “¿Cuántas personas hay entre nosotros que hayan experimentado el sentimiento de la presencia de Dios?” Al hombre de hoy difícilmente le queda tiempo para gustar de la oración y de la presencia de Dios en su vida.
Sin embargo hay hombres y mujeres que se sienten llamados a dedicar su vida entera a la oración, al trabajo y a la comunidad dentro de un monasterio contemplativo. Son chicos y chicas que han tomado esta decisión para toda la vida y que son muy felices. En el seno de nuestros monasterios hay paz, alegría y amor.
Los chicos y chicas que Dios llama a la vocación contemplativa son personas que aman la vida, son solidarias con los hermanos y están comprometidas en la transformación del mundo. De ningún modo la vida contemplativa es una evasión del mundo, un desentenderse de la sociedad, ya que la vida contemplativa es expresión del amor a Dios y no se puede amar auténticamente a Dios sin amar a la humanidad.
La vida contemplativa realiza plenamente a las personas porque Dios llena maravillosamente todos nuestros anhelos. Conocí a una chica en cuyo corazón Dios estaba trabajando, y me decía que notaba un cambio en su vida ya que empezaba a agradarle lo que antes le desagradaba, y perdía gusto por muchas cosas que antes la satisfacían. Entró en un monasterio contemplativo y después de unos años me escribió comunicándome que hacía su profesión y que “era felicísima”.
¿Habéis visitado alguna vez una comunidad contemplativa? Se trata de una buena experiencia, interpela y suscita muchas preguntas. Como por ejemplo: ¿Qué valor damos a Dios en nuestra vida? ¿Qué relación creemos que hay entre Dios y la creación, entre Dios y la vida? ¿Qué lugar ocupa la oración y el silencio en nuestra vida personal y familiar?
La respuesta a estas preguntas incide en la valoración eclesial que hacemos de las vocaciones contemplativas y de nuestros monasterios, que son ciertamente signos de la presencia de Dios en medio del mundo, de la transparencia de nuestra vida humana, de la importancia y de la necesidad del silencio y de reencontrar la propia identidad.
Los contemplativos y las contemplativas son muy útiles a la Iglesia y a la humanidad. Aunque parezca una paradoja, desde el monasterio están más cerca de las necesidades eclesiales y de las inquietudes, tristezas y sufrimientos de los hombres, sus hermanos. No son ni indiferentes ni egoístas, porque su amor participa de la universalidad del amor de Jesucristo. Viven con los ojos fijos en Él y con el corazón abierto a las necesidades de los hermanos, un corazón que, haciéndose oración, hace que ésta sea más apostólica y convierta su vida en redención.
Estos hermanos nuestros, hijos e hijas de familias de nuestros pueblos y ciudades, nos hacen un gran obsequio: nos ayudan a valorar más el silencio y la oración en medio de una cultura del ruido. La madre Teresa de Calcuta decía que “necesitamos encontrar a Dios y no podemos encontrarlo en el ruido y en la inquietud. Dios es amigo del silencio”. Dios habla en el silencio.
Muchas gracias, contemplativos y contemplativas porque interpeláis nuestra vida que a menudo se llena de preocupaciones y angustias que no existirían si viviéramos aquel “Sólo Dios basta” de Santa Teresa de Ávila.

+ Lluís Martínez Sistach
Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
Acerca de Mons. Lluís Martínez Sistach 187 Artículos
El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil.Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas.CARGOS PASTORALESFue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año.Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007.En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.