Mons. José Sánchez analiza las causas de la crisis de vocaciones sacerdotales

Día del Seminario


El próximo día 19, Solemnidad de San José, se celebra en muchas diócesis en España, desde luego en la nuestra de Sigüenza-Guadalajara, el Día del Seminario. Es una jornada especialmente dedicada a intensificar nuestro aprecio, nuestra oración y nuestra ayuda a los candidatos al sacerdocio y a fomentar las vocaciones en nuestras familias, parroquias, colegios, comunidades y grupos.

El Seminario, entendiendo por tal, no sólo el edificio sino, sobre todo, los seminaristas y todas las personas e instituciones relacionadas con su promoción, educación y acompañamiento, es algo que a todos nos afecta, pues es muy importante y necesario para la diócesis que tengamos suficientes y, sobre todo santos sacerdotes, ministros del Señor, servidores de su pueblo, buenos consejeros, celosos pastores, testigos de la misericordia de Dios.

Éste es precisamente el lema escogido en el presente año para el Día del Seminario. No olvidemos que estamos dentro del Año Santo Sacerdotal establecido por el Santo Padre Benedicto XVI, con motivo de cumplirse 150 años de la muerte del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney. Una de sus características fue la virtud de la misericordia, tanto en su experiencia personal de sentirse destinatario de la infinita misericordia de Dios, como en el ejercicio de la misma, especialmente en el Sacramento de la Reconciliación, con sus largas horas de Confesionario, y en su atención a los pobres, por ejemplo, en la fundación de un Colegio, con el nombre de “La Providencia” para niñas necesitadas.

Si siempre ha de ser el Seminario, “corazón de la diócesis”, una preocupación, un empeño, una tarea y un compromiso de todos los diocesanos, nuestras actuales circunstancias demandan de todos nosotros una atención especial. Contamos en la actualidad con solo cuatro seminaristas en el Seminario Mayor, dos de los cuales son ya diáconos y serán ordenados presbíteros, Dios mediante, en el próximo mes de julio. En el Seminario Menor tenemos también solamente cuatro seminaristas.

No es fácil la enumeración completa de las causas de nuestra precaria situación. Ciertamente están influyendo la baja natalidad, la débil tensión espiritual en las familias, la mayor abundancia de ofertas más cómodas, más próximas al domicilio paterno y más económicas que el régimen de internado en el Seminario, la práctica desaparición de la población infantil y juvenil en pueblos o zonas, ricas, en otro tiempo, en vacaciones…Pero también tenemos que preguntarnos todos – obispo, sacerdotes, personas consagradas, padres, familiares, miembros de nuestra organizaciones apostólicas de seglares…- qué habremos hecho mal, que hemos dejado de hacer y qué tendremos que hacer o habremos de hacer mejor para suscitar vocaciones, acompañarlas, animarlas y ayudarles.

Medio importantísimo – lo sabemos porque nos lo ha dicho el mismo Señor – es la oración por las vocaciones: “Rogad al Señor de la mies, que envíe obreros a su heredad”. Muy importante es también la valoración del sacerdote, de su ministerio en la Iglesia, de su labor beneficiosa para las personas y en la sociedad.

Importantísima es también la imagen que los sacerdotes, las personas consagradas y cuantos tenemos una responsabilidad especial en la Iglesia demos a los niños, jóvenes y adultos que pudieran sentir indicios de vocación. Detrás de toda vocación suele haber una cierta admiración, hasta una fascinación por alguna persona, que en su vida y ministerio encarna y transparenta el ideal de Jesucristo Sacerdote, Buen Pastor, Maestro y Servidor de su pueblo.

Quiera el Señor mover el corazón y la voluntad de niños, adolescente, jóvenes y adultos a los que, con toda seguridad, Él sigue llamando en nuestros días. Que encuentren en sus padres comprensión, alegría y ayuda, al tomar la decisión de consagrarse al servicio del Señor y de los hermanos y que los sacerdotes de hoy proyectemos fielmente la imagen de Jesús, el Buen Pastor, siempre capaz de provocar, como en sus primeros discípulos, la fascinación por su persona y el seguimiento incondicional.

Os saluda y bendice vuestro Obispo

+ José Sánchez González
Obispo de Sigüenza-Guadalajara

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37878 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).