Reporte Vaticano: Las mujeres en el Vaticano

La semana pasada el Papa Benedicto XVI nombró a una mujer laica para una posición más elevada en una oficina vaticana. Esto marca otro paso en el lento pero continuado esfuerzo que el Vaticano está realizando respecto al tema.

Hoy, en el Reporte Vaticano, trataremos el tema de la mujer en el Vaticano. Soy Carol Glatz, Corresponsal en Roma del Catholic News Service.

Soy John Thavis, jefe en Roma del CNS. La nómina de Flaminia Giovanelli como subsecretaria del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz marcó la tercera vez que una mujer ha alcanzado ese nivel en la Curia Romana. Ser subsecretario es la tercera posición, y la posición número dos que es el secretario, es en realidad el “límite de cristal” en el Vaticano.

Nunca una mujer ha sido nombrada secretaria en una oficina vaticana y el motivo es por el debatido punto de la ley de la Iglesia: el poder de las decisiones de la Curia Romana está relacionada con el poder del gobierno de las órdenes religiosas. Esto explica por qué las dos primeras posiciones en cada oficina Vaticana son cubiertas por cardenales y obispos (se puede palpar, por ejemplo, en las imágenes de la reunión de la Curia el año pasado).

Mientras que el número de mujeres que trabajan en la Curia Romana está aumentando, no han alcanzado los niveles superiores. Como resultado, la visibilidad de las mujeres en el Vaticano no es muy alto. Es raro ver a una mujer como funcionaria Vaticana en una conferencia de prensa, por ejemplo.

Las mujeres son también menos promovidas en las oficinas de la Curia, precisamente porque estos puestos altos de trabajo están fuera de “su alcance”. Esto significa que muchas mujeres en el Vaticano tienen muchos años de experiencia en la oficina para la que trabajan.

Flaminia Giovanelli, por ejemplo, tiene 61 años, ha estudiado ciencias políticas y ha trabajado en el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz desde 1974, es considerada como experta en los asuntos de desarrollo, pobreza y trabajo a nivel mundial.

Esperaríamos que la oficina vaticana que trata los asuntos de justicia sea más sensible al papel de la mujer y los asuntos femeninos. Y de hecho, la mitad de los empleados permanentes de este Consejo son mujeres. Este porcentaje es más alto que en otros departamentos vaticanos. En general, la presencia de las mujeres en el Vaticano ha aumentado dramáticamente los últimos 30 años. Durante este periodo, el porcentaje de empleadas mujeres se ha duplicado, del 11% al 22%. De todas formas, hay algunos sectores completos del Vaticano que todavía no cuentan con mujeres, como los tribunales y los cuerpos diplomáticos.

Es cierto, todos los representantes diplomáticos vaticanos son clérigos. El pensamiento es que estos hombres no son sólo diplomáticos, sino también representates personales del Papa en las iglesias locales por lo que tienen que ser ordenados. Durante los últimos 10 años se han visto grandes cambios. En 2004, el Papa Juan Pablo II nombró a las dos primeras mujeres miembros de la Comisión Internacional Teológica, incluída la hermana americana Sara Butler. El mismo año nombró a la profesora de derecho de la Universidad de Harvard Mary Ann Glendon como presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales.

Hace dos años, el Papa Benedicto XVI rompió el record de números de mujeres expertas y consultoras en el Sínodo de los Obispos de la Biblia. Las cosas están cambiando y ahora los líderes de la Iglesia, desde fuera, se preguntan si la Curia Romana podría realizar más cambios.

Un obispo africano ha sugerido que la Iglesia podría nombrar mujeres como cardenales – cardenales laicos, no ordenadas, que podrían aconsejar al Papa y votar por el Papa en un cónclave. Esta idea no ha tenido nunca gran eco y creo que el Colegio Cardenalicio podría alargar este “límite de cristal” a las mujeres.

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