Reportaje Vaticano de la CNS

JT: Lo que parecería ser un descuido en la seguridad de la Basílica de San Pedro durante la víspera de Navidad ha dado lugar a críticas sobre la forma en que el Vaticano cuida al Papa. Esta semana en el Reportaje Vaticano veremos quién protege al Papa y cómo tratan de equilibrar la excelente seguridad con el gran acceso público. Soy John Thavis, Jefe en Roma de Catholic News Service.

CG: Y yo soy Carol Glatz, corresponsal en Roma de Catholic News Service. Al inicio de la Misa de Noche Buena en el Vaticano una mujer ítalo-suiza saltó de una barrera y se abalanzó al Papa antes de ser detenida por los guardias del Vaticano. Esta mujer había intentado lo mismo el año pasado. Pero en esta ocasión estuvo lo suficientemente cerca como para jalar las vestiduras del Papa y hacerlo caer al suelo. El Papa no fue herido, pero el incidente hizo que la gente se preocupase por cómo alguien puede estar tan cerca de una figura tan importante.

JT: Salvatore Festa, el jefe de la seguridad italiana en el Vaticano, dijo que a pesar de la desgracia, todos los procedimientos de seguridad se habían realizado perfectamente esa noche y que los guardias habían desempeñado su trabajo  brillantemente. Esto suena a la famosa frase, “el sistema funcionó”, después del reciente intento de terrorismo en los Estados Unidos. Pero la seguridad en el Vaticano no se supone que tendría que parecer como la seguridad en un aeropuerto. Los billetes se emiten con anticipación y no había aparatos de vídeo que  hubiesen podido advertir a los guardias que estaban dejando pasar a la misma mujer que trató de abalanzarse al Papa el año anterior.

CG: Después del incidente se han realizado dos cambios notables en las Misas del Papa. Los guardias vestidos de civil caminan mucho más cerca al Papa. Y el Vaticano  ha ampliado el espacio que separa el Papa de los fieles como en los procesos de la Basílica.

JT: Eso no significa que el Papa  no sale de los límites. El aún sale de su camino para  acercarse a las multitudes, dentro y fuera del Vaticano. Los guardias saben lo importante que es para el Papa estar cerca de la gente y no es raro ver al jefe de seguridad del Vaticano salir corriendo del límite para llevar a los bebés al Papa para una bendición especial.

CG: Tres equipos de seguridad vigilan el Papa y el Vaticano: la Guardia Suiza, el cuerpo de gendarmería del Vaticano y  la policía italiana. Los guardias suizos son los más coloridos, pero ellos también trabajan secretamente, son todos ex soldados del ejército suizo y son entrenados en artes marciales y expertos en el uso de modernas armas de fuego. La propia fuerza policial del Vaticano, el gendarme, es responsable del control público y la seguridad dentro de los muros de la Ciudad del Vaticano.

JT: La policía italiana tiene una rama especial que patrulla la Plaza de San Pedro y las zonas contiguas alrededor de la Ciudad del Vaticano. Ellos son los únicos que manejan esos minicoches electrónicos Lamborghini que se parecen a los carritos de golf. La policía italiana también proporciona una escolta armada para el Papa y otros altos funcionarios del Vaticano cada vez que ellos salen del Vaticano.

CG: Una cosa que hay que recordar es el bajo volumen de las personas que recorren el Vaticano todos los días. Casi 18 millones de personas visitan el Vaticano cada año y el año pasado más de 2,2 millones asistierón a un evento papal. Pero a pesar de los grandes números y la necesidad de proteger todas estas personas, el proceso es bastante rápido y el personal es paciente y servicial.

JT: Cuando el Papa se reunió con la seguridad Vaticana e italiana, a inicios de enero, él les agradeció por su vigilante y discreta presencia y dijo que simpatizaba con su desempeño equilibrado para mantener el Vaticano,  seguro, acogedor y abierto a todas las personas de mundo.

http://www.catholicnews.com

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37878 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).