Saber que somos hijos de un único Padre

Durante el Ángelus recitado en plaza de San Pedro, Benedicto XVI ha recordado cómo la fiesta del Bautismo del Señor cierra el tiempo litúrgico de Navidad. Él se ha hecho hombre para que nosotros podamos ser hijos de Dios, Dios ha nacido para que nosotros podamos renacer. Y es del Bautismo que deriva un modelo de sociedad, la de los Hermanos. La fraternidad no se establece a través de ideologías, sino a partir del saber que somos hijos de un único Padre. Al finalizar la oración mariana, el Papa ha llamado la atención sobre las condiciones de los inmigrantes y sobre la persecución de los cristianos, diciendo:

Benedicto XVI: “¡Es necesario partir de la base del problema! ¡Es necesario partir del significado de la persona! Un inmigrante es un ser humano, diferente por proveniencia, cultura y tradición, pero es una persona que hay que respetar, que tiene sus derechos y deberes, en particular, en el ámbito del trabajo donde es más fácil la tentación de la explotación, pero también, en el ámbito de las condiciones concretas de vida. La violencia no es el camino para resolver las dificultades. ¡El problema es sobre todo humano! Invito a mirar el rostro de los demás y a descubrir que también tienen un alma, una historia y una vida, son una persona, y que Dios los ama como a mí. Querría hacer una consideración similar en relación al hombre y a la diversidad religiosa. La violencia contra los cristianos en algunos países ha suscitado el desprecio de muchos, sobre todo porque se ha manifestado en los días más sagrados de la tradición cristiana. Es necesario que las Instituciones tanto políticas como religiosas, asuman –lo repito- sus responsabilidades. No puede existir violencia en nombre de Dios, ni se puede pensar honrarle ofendiendo la dignidad y la libertad de nuestros semejantes”.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37933 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).