«La Evangelización tiene su camino», artículo de arzobispo de Mérida-Badajoz

garcia_aracil
No nos engañemos. La evangelización tiene un camino que no se puede cambiar ni abandonar; del mismo modo que tiene unos objetivos y unos contenidos que son anteriores y superiores a nuestras ideas, ocurrencias y estrategias. Abandonar o amañar lo que es propio de la Evangelización, tal como la inició Jesucristo y nos enseña la Santa Madre Iglesia, es hacer una cosa distinta que, en ocasiones, puede llegar a traicionar la verdadera acción evangelizadora.
Procedimiento equivocado
Muchos cambios y disimulos en la presentación del mensaje evangélico se deben a una intención que tiene tanto de buena voluntad como de equivocación. Algunos creen que mutilando o disimulando el contenido del Evangelio, destacando las dimensiones humanas y sociales de la acción de Cristo, y disimulando o posponiendo sin plazo los misterios que interpelan la sensibilidad, los criterios y los hábitos sociales más extendidos, se gana adhesión progresiva a la vida de fe y a la integración en la Iglesia. Generalmente ocurre todo lo contrario: los jóvenes o adultos posiblemente orientados de este modo, terminan siendo más o menos amigos de quien les dirigió, pero desaprensivamente críticos con la Iglesia y con su magisterio, sin asomarse siquiera a su realidad profunda.
Dividir el mundo en buenos y malos, y separar de modo radical las buenas y las malas gestiones de cualquier tipo, suele ser un procedimiento equivocado porque suprime los matices, la riqueza de una sana pluralidad en la apreciación de los hechos, de los acontecimientos y de los mensajes. La realidad tiene muchas caras; y tanto la palabra como el gesto son signos del pensamiento y del sentimiento; pero no pueden expresarlo todo a todos y de forma inequívoca. Lo mismo ocurre con la acción evangelizadora que, como integra un componente humano junto a la acción del Espíritu Santo, tiene muchos aspectos que, en sí mismos, pueden ser complementarios. La radicalización, siempre inconveniente, puede ser incluso perjudicial.
Adecuada educación
No obstante, es necesario destacar que la evangelización tiene un camino a seguir, en el cual podemos y debemos incluir cuanto corresponde a los nuevos métodos y los nuevos lenguajes exigidos por la realidad antropológica, social y cultural propias de cada tiempo. En ello insistía el Papa Juan Pablo II. Pero todo ello, ha de considerarse como ayuda a la transmisión pura e íntegra del Evangelio tal como nos lo entrega la Santa Madre Iglesia. Todo ello ha de cuidarse como enriquecimiento de la acción litúrgica establecida por la autoridad eclesiástica, fruto de la tradición viva de la Iglesia cuya esencia nos une a los fieles de todos los tiempos y lugares en que está presente la unidad de la fe católica y apostólica.
Es cierto que muchas de las expresiones bíblicas y litúrgicas resultan extrañas a mucha gente, porque no han gozado de una adecuada educación cristiana desde el principio, porque no han llegado a recibir la formación oportuna, o porque carecieron de la explicación correcta de lo que podía resultarles extraño.
Acción CatequéticaEsta situación está creciendo en nuestros días a causa de la secularización y de un laicismo inquieto y militante muy activo en instituciones educativas, en núcleos de presión social y en Medios de Comunicación. Por tanto, cada día se hace más urgente revisar y orientar muy bien la acción catequética, la pastoral de la juventud, las clases de religión, la actividad homilética, y cuanto se programa en las Parroquias, en los Movimientos y en las Asociaciones eclesiales con el objetivo de iniciar en la fe y de cultivar la formación cristiana, tan necesaria como olvidada muchas veces. En ello quiero insistir porque ya son suficientes los elementos ambientales para desorientar o provocar la ausencia de signos, noticias, testimonios y costumbres familiares, escolares y populares, capaces de mantener viva la sensibilidad para lo religioso.
Sin radicalismos, sin ingenuidades, y sin descuidos, procuremos mantener el interés, el empeño y la fidelidad en la importantísima y urgente acción evangelizadora, cuidando al máximo las esencias y estudiando las incorporaciones culturales que puedan enriquecer la dimensión humana de esta acción eminentemente divina.
+ Santiago García Aracil
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 40702 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).