El Papa recuerda a los misioneros que consagran su existencia a llevar el Evangelio por el mundo

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En este tercer domingo de octubre se celebra la Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND) que constituye, para cada comunidad eclesial y para cada cristiano, un fuerte llamamiento al compromiso de anunciar y testimoniar el Evangelio a todos, en particular a cuantos todavía no lo conocen. Con estas palabras ha dado inicio Benedicto XVI su alocución previa al rezo mariano del Ángelus celebrado al mediodía ante cientos de fieles congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, según informó Radio vaticano.
“En esta Jornada Mundial de las Misiones –ha señalado el Papa- quiero recordar a los misioneros y misioneras –sacerdotes, religiosos, religiosas, y laicos voluntarios- que consagran su existencia a llevar el Evangelio por el mundo, afrontando adversidades y dificultades, e incluso a veces, verdaderas persecuciones”. En concreto el Papa ha evidenciado la figura de don Ruggero Ruvoletto, sacerdote fidei donum, asesinado recientemente en Brasil, y al Padre Michael Sinnot, religioso secuestrado hace pocos días en Filipinas.
Y en este sentido, ha evocado también los datos que emergen del Sínodo de los Obispos para África en términos de extremo sacrificio y de amor a Cristo y a su Iglesia: “Agradezco a las Obras Misionales Pontificias su precioso servicio que prestan en la animación y formación misionera. Invito asimismo a todos los cristianos a realizar un gesto de solidaridad material y espiritual para ayudar a las jóvenes Iglesias de los países pobres”.
Recordando el lema para la celebración de este año de esta Jornada Misionera Mundial –“La palabra, luz para los pueblos”- Benedicto XVI ha evidenciado cómo esa luz es, la de Cristo revelada por el Mesías y reflejada en el rostro de la Iglesia, y la luz del Evangelio que orienta el camino de los pueblos y los guía hacia la realización de una gran familia, en la justicia y en la paz, bajo la paternidad de un Dios único, bueno y misericordioso.
“La Iglesia –ha dicho el Papa- existe para anunciar este mensaje de esperanza a la humanidad entera, que en nuestro tiempo ‘conoce conquistas estupendas, pero parece haber perdido el sentido de la realidad última y de la propia existencia” (Juan Pablo II, Enc. Redemptoris missio, 2)
Por último el Santo Padre ha recordado que en este domingo 18 de octubre se celebra también la fiesta de san Lucas evangelista, que además del Evangelio, escribió los “Hechos de los Apóstoles”, para narrar la expansión del mensaje cristiano hasta los confines del mundo hasta ese momento conocido. Precisamente el Papa ha solicitado su intercesión, y la de san Francisco Javier y santa Teresa del Niño Jesús, para que la Iglesia pueda continuar con la difusión de la luz de Cristo entre todos los pueblos.
Y pidiendo la oración de todos los fieles por la Asamblea especial para África del Sínodo de los Obispos que se está celebrando estos días en el Vaticano, el Papa ha rezado el Ángelus, saludando después en varios idiomas a los fieles congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano. Éstas han sido sus palabras en español: “Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en particular a los fieles de la Hermandad del Señor de los Milagros, de Roma, a los miembros de la Hermandad de la Virgen de la Amargura, de Lorca, y al grupo de jóvenes españoles y latinoamericanos que trabajan pastoralmente en la defensa de la vida. En este domingo, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Misiones. Os invito a todos a orar por tantos sacerdotes, religiosos y laicos. Encomiendo a la protección maternal de María Santísima, que durante este mes invocamos especialmente con el título de Nuestra Señora del Rosario, a todos los misioneros del mundo, para que no les falte nunca nuestro apoyo espiritual y material en su difícil tarea apostólica. Feliz domingo”.

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