Algunos obispos africanos denuncian en el Sínodo las violaciones masivas y las «caza de brujas» de madres de familia

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Los obispos católicos africanos, reunidos en el segundo Sínodo Especial para Africa en el Vaticano, denunciaron violaciones masivas que se producen en países como el Congo y la «caza de brujas» que sufren madres de familia a quienes se considera con poderes maléficos, según ha informado la agencia italiana ANSA.
Las mujeres son con frecuencia asesinadas con métodos brutales, a veces con la complicidad de iglesias de origen occidental, como los pentecostales en Nigeria, agregaron los obispos.
Una de las denuncias fue presentada por el obispo nigeriano Augustine Obiora Akbuze, quien sostuvo que muchas personas creen que esas mujeres poseen poderes maléficos. «Se piensa que matan a sus hijos, que beben sangre humana y llevan ruina y enfermedad a sus amigos y a sus familias», por lo cual son «masacradas», algunas de ellas envenenadas o «sepultadas vivas».
Akbuze dijo que estos crímenes son perpetrados en nombre de creencias ancestrales, pero también con la complicidad de nuevas iglesias cristianas.
«Algunas iglesias no ayudan a superar los prejuicios», sostuvo el obispo, y acusó a grupos pentecostales de cometer acciones para estos fines.
El obispo de Goma, en la República Democrática del Congo, Theophile Kaboy Ruboneka, denunció que se cometen violaciones masivas y que esos delitos son usados como «armas de guerra».
«Los conflictos y la guerra llevaron a la mercantilización de las mujeres», sostuvo.
En Congo miles de mujeres denunciaron haber sido víctimas de violaciones, incluso en acciones cometidas por sus propios hijos. «Los jóvenes son obligados a violentar a sus madres, son obligados a tener relaciones carnales con sus hermanas», advirtió Ruboneka, y dijo que las violaciones son usadas como «armas de guerra».

Agencia SIC
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