El nuncio del Papa en la ONU señala que no se puede supeditar la ayuda al desarrollo a la aceptación de determinadas ideologías

migliore
El arzobispo Celestino Migliore, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, intervino el 29 de septiembre en la 64ª Asamblea General de ese organismo que se centra en las respuestas a la crisis mundial, el refuerzo del multilateralismo y el diálogo entre las civilizaciones para la paz, la seguridad y el desarrollo internacionales, según ha informado el VIS.
En su discurso, el nuncio habló de la necesidad, patente en los diversos G8 y G20 que han precedido a esta asamblea, de «legitimar los compromisos políticos adquiridos, confrontándolos con el pensamiento y las necesidades de la entera comunidad internacional para que las soluciones tomadas reflejen los puntos de vista y las expectativas de los pueblos de todos los continentes».
«Cuanto más aumenta la interdependencia de los pueblos -agregó- más se hace patente la necesidad de las Naciones Unidas» como «organización capaz de responder a los obstáculos y a la creciente complejidad de las relaciones entre los pueblos y las naciones». Ese organismo «progresará en la formación de una verdadera familia de naciones a medida que asuma la verdad de la inevitable interdependencia entre los pueblos y de que se ciña a la verdad sobre la persona humana, como establece su Carta».
Refiriéndose después a «la naturaleza del desarrollo y al papel de los países receptores y donantes», el arzobispo subrayó que «el verdadero desarrollo implica necesariamente el respeto integral de la vida humana, que no puede desligarse del desarrollo de los pueblos». «Desgraciadamente -dijo- en algunas partes del mundo, las ayudas al desarrollo parecen estar ligadas a la disponibilidad de los países receptores para aceptar programas que desincentivan el crecimiento demográfico de algunas poblaciones mediante métodos que no respetan la dignidad y los derechos humanos. (…) Esa praxis no es de reciprocidad sino de imposición y sostener la decisión de suministrar ayudas al desarrollo en cambio de la aceptación de políticas de ese tipo es un abuso de poder».
El nuncio tocó también el tema de «la equidad del sistema comercial internacional y de la arquitectura financiera mundial», auspiciando que la creación de «fuentes permanentes de trabajo, la retribución adecuada de la producción local y el acceso al crédito público y privado, sobre todo en los países pobres», lleven a que los ciclos de la economía no desemboquen en «nuevas crisis mundiales todavía más graves».
Abordando la cuestión de la «responsabilidad de proteger», formulada en la Cumbre Mundial de 2005, el arzobispo Migliore dijo: «El reconocimiento (…) de la dignidad de todo hombre y mujer requiere que los estados utilicen todos los medios a su disposición para evitar y combatir los crímenes de genocidio, limpieza étnica y cualquier otro crimen contra la humanidad. Así, reconociendo la interconexión de su responsabilidad para proteger, los Estados serán conscientes de la importancia de aceptar la colaboración de la comunidad internacional como un medio para cumplir su papel en el ejercicio de la soberanía responsable».
El Observador Permanente de la Santa Sede también recordó los «sufrimientos y la frustración» del pueblo de Honduras «por la larga crisis política que atraviesa», y pidió a todas las partes implicadas que hicieran «todos los esfuerzos posibles para llegar a una rápida solución». Asimismo, citando la recién concluida Cumbre sobre el Cambio Climático, concluyó afirmando que «la protección del ambiente sigue siendo el fulcro de las actividades multilaterales, porqué atañe al destino de todas las naciones y de todos los seres humanos».

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 38828 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).