El obispo de Lleída explica en una carta el significado de la Semana Santa

joanpirisUna experiencia de comunidad diocesana
La Pascua de Jesús, su paso de Muerte a Vida “Glorificada”, tiene una importancia enorme para los cristianos (y para toda la Humanidad), abre muchas posibilidades a nuestra vida de cada día y nos ayuda a comprender como “el tiempo y la historia son el espacio sacramental de la esperanza” (Pere Casaldáliga).
Por eso, el día de la Resurrección y cada ocho días (cada domingo es el gran día de la familia pascual), cuando nos reunimos para celebrar la Pascua (en la Eucaristía de la comunidad), acogemos, repensamos y proclamamos la Palabra de Dios, hombres y mujeres bautizados que hemos sido privilegiados generosamente por el Espíritu con sus dones, sus carismas … La Asamblea Pascual, la celebración de la Eucaristía del domingo, día del Señor, tiene que ser para nosotros la ocasión de meternos en la plenitud de los dones del Resucitado, “junto con los otros hermanos y para el crecimiento de todos”. ¡Cuántas personas hay en la comunidad cristiana de alta calidad pascual a quienes tendríamos que saber respetar y agradecer!
Dios quiera que sepamos vivir los problemas de cada día a la luz de la Pascua, siendo capaces de orientar la Palabra de Dios y la energía de la Resurrección hacia la superación de todo lo que limita la existencia humana. ¡Éste es un servicio precioso que los discípulos del Resucitado tenemos que hacer en favor de la humanidad redimida!
Os animo a participar total y conscientemente en lo que llamamos “sacratíssim triduo del crucificado, del sepultado y del resucitado” o Triduo Pascual, que tiene como Eucaristía central la de la Vigilia entre el Sábado y el Domingo.
Pero también quiero invitaros a todos a vivir una experiencia de comunidad diocesana “renovada por los sacramentos pascuales” el martes próximo día 7, a las 7 de la tarde, en la CATEDRAL. Allí, los católicos leridanos nos reuniremos en una celebración muy especial, la llamada MISA CRISMAL, en la cual serán bendecidos los óleos y consagrado el crisma con los cuales el Espíritu ungirá a los que serán bautizados o confirmados durante todo el año en nuestras comunidades, y también nuestros enfermos.
En este contexto cargado del dinamismo del Espíritu, los sacerdotes hacemos la renovación de nuestras promesas ministeriales, reconociendo al mismo tiempo el don que hemos recibido mediante la sucesión episcopal que nos lleva a los Apóstoles. Sacerdotes y Obispo formamos, juntos, el “presbiterio”, una comunión sacramental, unidad de consagración y misión, constituida por la ordenación y no por ningún tipo de leyes, situaciones o costumbres. Compartimos esta comunión, solidaridad ministerial y corresponsabilidad pastoral, agradeceremos y nos confirmaremos mutuamente en la fe y en la confianza en Jesucristo que nos ha llamado a su seguimiento.
Personalmente quiero reconocer y agradecer la dedicación y la generosidad de mis hermanos sacerdotes que gastan su vida, su tiempo, sus fuerzas, su salud…, confiando en Jesucristo que los ha llamado y constituido pastores de su pueblo en este tiempo y en esta nuestra concreta Iglesia particular.
Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola
Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.