El cardenal de Barcelona dedica a la oración en Cuaresma su carta de este domingo

CUARESMA, TIEMPO DE ORACIÓN
La cuaresma invita a rezar. La plegaria es estar con quien sabes que te ama, relacionarte con Dios. ¿Cuantas personas hay, hoy, que hayan experimentado el sentimiento de la presencia de Dios? El hombre de nuestro tiempo en occidente es muy materialista, y a duras penas le queda el gusto por la riqueza interior que constituye la consciencia de su propia identidad.
Nuestros ojos solo ven lo que se palpa, lo que puede medirse, lo que es posible comprobar experimentalmente. Saint Exupéry decía que «lo esencial es invisible a los ojos». Fácilmente el dinero, la voluptuosidad, la ambición, el éxito, matan en nosotros la percepción del misterio que nos envuelve desde que nacemos hasta que morimos.
Por esto, la oración, no es fácil para los hombres y mujeres de hoy. Sin embargo, la recomendación de Jesús es muy clara y categórica: «es conveniente orar siempre y sin desfallecer», y también esta otra: «velad y orad para no caer en la tentación; el espíritu está a punto, pero la carne es flaca».
Para fundamentar la necesidad que todos los cristianos tienen de rezar, hay que pensar en nuestras relaciones interpersonales con Dios como unas «relaciones de amor». El amor eterno, infinito y gratuito que Dios nos tiene a cada uno de nosotros ha conquistado nuestro corazón, y nuestra respuesta es una respuesta de amor a Dios. Nuestras relaciones con Dios son como las relaciones entre el amado y la amada.
Los cristianos han de encontrar cada día unos momentos generosos de silencio, de estar con el Señor, para poder vivir el don de la «piedad» que da el Espíritu Santo. Dios habla en el silencio. La oración, como un tiempo dedicado explícitamente a Dios, aporta un tono a la vida de cada día. Hay que entrar en los aposentos íntimos del corazón y cerrar la puerta, como enseña Jesús en el Evangelio. Entonces, como dice el Señor, «reza a tu Padre que está en lo secreto y él te lo recompensará».
La oración diaria personal ayuda a entender y a vivir mejor la plegaria litúrgica. Por esto el Concilio Vaticano II nos hace ésta advertencia: «La participación en la sagrada liturgia no incluye toda la vida espiritual. En efecto, el cristiano, llamado a orar en común, ha de entrar también en su estancia intima para orar al Padre en secreto.»
San Juan Crisóstomo, en el siglo IV, enseñó a los cristianos de su tiempo cómo podían conseguir lo que modernamente llamamos «la dimensión contemplativa de la vida cristiana». Les decía: «no hay nada mejor que la oración y el coloquio con Dios para ponernos en contacto inmediato con Él. Entonces es cuando nuestro espíritu es iluminado por su luz inefable». Y el santo añadía aun: «me refiero a aquella oración que no se hace rutinariamente, sino de corazón; que no queda circunscrita a unos momentos determinados, sino que se prolonga sin cesar noche y día». En el fondo, ésta oración presupone, como un elemento imprescindible, el dialogo con Dios y su recuerdo.
La tradición de la Iglesia nos propone algunos ritmos de oración destinados a alimentar la plegaria continua. Algunos de estos son diarios: la oración de la mañana y de la noche, antes y después de las comidas, la liturgia de las Horas. El domingo, centrado en la eucaristía, es santificado principalmente por la plegaria. El ciclo del año litúrgico y sus grandes fiestas son los ritmos fundamentales de la vida de oración de los cristianos. La Cuaresma es, en el año litúrgico, un tiempo fuerte de oración.

† Lluís Martínez Sistach
Cardenal Arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.