“¡Queremos ver a Jesús!”, mensaje del obispo de Girona a los jóvenes

misiones_brasilia11Es el deseo y la petición que formulan a uno de los discípulos de Jesús unos griegos no judíos aunque próximos al judaísmo. Es lo que se nos proclama en la narración evangélica correspondiente a este quinto domingo de Cuaresma.
¡Queremos ver a Jesús! Prestemos atención al término “ver”, que no tiene el mismo sentido que “mirar”. Ciertamente aquellos griegos podían ver a Jesús, puesto que deambulaban por Jerusalén con motivo de la fiesta de la Pascua judía. “Ver” significa “conocer”, y para ello es preciso acercarse, iniciar una relación, una comunicación que haga posible escuchar y hablar.
Debemos, en primer lugar, provocar interés por “ver” a Jesús.
Y esta es la cuestión, la gran cuestión ¿Cómo podemos provocar el deseo de conocer a Jesús?
Seguramente no hemos de recurrir a una única forma para conseguirlo, sino a varias. Me atrevo a señalar algunas que han ayudado a muchos de nosotros, a muchos de los que leéis este escrito, y a mi mismo.
· El deseo de conocer a Jesús empieza cuando la madre te enseña a rezar, ya en la tierna infancia, aunque no entiendas nada de lo que dices, pero te das cuenta que estás hablando con alguien muy importante.
· Tienes ganas de conocer a Jesús al ver que tu padre, tan importante para ti, acude a Misa todos los domingos, pase lo que pase; y, además, te ordena que le acompañes. Y si le dices que no te apetece, se limita a responder: si no hay Misa, no hay juegos, ni excursión, ni fútbol… porqué la Misa es lo más importante. Entonces te entran ganas de averiguar la razón de tanta importancia.
· Tienes ganas de conocer a Jesús cuando has hallado a sacerdotes que te han amado, te han pedido que seas su monaguillo y así, entre misales, vinagreras, sotanas, roquetes, túnicas, equivocaciones… te has dado cuenta que alguien muy importante se hacía presente en el pan y el vino tras una oraciones, gestos y genuflexiones.
· Tienes ganas de conocer a Jesús, porque unas buenas mujeres, las catequistas, a las que a menudo hacíamos enfadar con nuestras travesuras, nos enseñaban “quien es Dios”, “quien es Jesucristo”, “donde lo encontramos”, “cuando somos cristianos”… y también nos enseñaban las respuestas de la Misa con objeto de prepararnos para recibir la primera comunión.
· Sientes el deseo de acercarte a Jesús y pedirle perdón cuando, consciente de tus trampas, mentiras, perezas, malos pensamientos, ganas de robar, envidias… no estás en paz contigo mismo y sabes que a Dios no le gusta nada de esto, porque té quiere mucho y desea que seas bueno.
· Aumenta ese deseo cuando, junto con otros chicos y chicas, en grupo, realizando actividades, el sacerdote o algún chico o chica mayor que tu te lee fragmentos del evangelio y te hace caer en la cuenta de quien es Jesús y empiezas a conocerlo con mayor profundidad; y primero lo admiras en calidad de gran hombre, gran revolucionario del amor, por su generosidad y amor a los pobres, necesitados y marginados, por su valentía ante los poderosos.
· Tienes tus dudas, pero gracias a la Confirmación, a tu fidelidad en acudir a Misa, al diálogo con sacerdotes de tu confianza, a los grupos de jóvenes, estas dudas se van aclarando.
· Otros habéis experimentado el deseo de acercaros a Jesús, porque en vuestras vidas se han cruzado hombres y mujeres, chicos y chicas a los que habéis admirado por el ejemplo de sus vidas, por su generosidad y habéis descubierto que su razón más profunda tenía un nombre: JESUCRISTO. Sin olvidar el testimonio de los santos.
· La mayoría ha iniciado el camino para conocer a Jesús gracias a las parroquias: adultos que, agitados por muchas situaciones vitales difíciles, se han mantenido fieles a su fe; matrimonios generosos, catequistas, voluntarios de toda clase de servicios, los niños… y la entrega generosa y humilde de tantos sacerdotes, etc.

SIEMPRE SE PRECISA A ALGUIEN PARA DECIRLE: ¡QUIERO VER A JESÚS!

¡TU Y YO PODEMOS SER ESTE ALGUIEN!

Francesc Pardo Artigas
Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 357 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña.Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany.El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.