Mons. Asenjo pide una mayor solidaridad con los cristianos de Tierra Santa

juanjoseasenjo2«Solidarios con la tierra de Jesús», Carta Pastoral del Administrador Apostólico de Córdoba, D. Juan José Asenjo Pelegrina.
El próximo 10 de abril, Viernes Santo, al mismo tiempo que contemplaremos en la liturgia la epopeya grandiosa del amor inefable de Jesucristo por la humanidad, derramando hasta la última gota de su sangre por nuestra salvación, celebraremos también la Jornada por Tierra Santa, un día de oración y de ayuda a nuestros hermanos cristianos que viven en la tierra de Jesús y custodian los lugares santos que nos recuerdan su paso por la tierra.
En los últimos meses, y muy especialmente en la pasada Navidad, hemos asistido con gran preocupación a la catarata de agresiones mutuas entre Israel y algunas facciones del pueblo palestino. Hemos conocido episodios de una crueldad inusitada, que han producido un alto número de víctimas, entre ellas niños inocentes. El Papa Benedicto XVI, que pronto acudirá como peregrino a Tierra Santa, en distintos momentos ha clamado a favor de la paz, señalando que “la opción militar no es una solución y la violencia, venga de donde venga y bajo cualquier forma que adopte, ha de ser firmemente condenada”.
La herida abierta en estos meses agudiza el problema de la emigración, que inexorablemente priva a la minoría cristiana palestina de sus jóvenes, sin duda las mejores razones para mirar con esperanza al futuro. La tierra que fue cuna del cristianismo corre el peligro de quedarse sin cristianos. Por ello, una vez más apelo a la sensibilidad de los fieles de nuestra Diócesis pidiéndoles que recen por la paz en aquella tierra bendita, al tiempo que les extiendo la mano en demanda de auxilios económicos para nuestros hermanos cristianos de Palestina, que en nuestro nombre cuidan los Lugares Santos. Lo hago con gratitud, pues en el año 2008 nuestra Diócesis, a pesar de no figurar a la cabeza de las Diócesis españolas en renta per capita, ha respondido generosamente a esta llamada figurando en el cuarto lugar de las iglesias particulares de España, después de Madrid, Valencia y Barcelona. Gracias por ello de corazón.
En este año paulino es muy oportuno recordar que ya San Pablo en los inicios de la vida de la Iglesia organizó una colecta a favor de la comunidad de Jerusalén, en la que participaron todas las iglesias fundadas por él. San Pablo motiva esta colecta diciéndonos que si de aquella comunidad cristiana hemos recibido tantos bienes espirituales, es justo que nosotros les sirvamos con los bienes materiales (Rom 15, 27). Como nos ha dicho recientemente el Santo Padre Benedicto XVI comentando este hecho, “la colecta expresaba la deuda de sus comunidades hacia la Iglesia madre de Palestina, de la que habían recibido el don inefable del Evangelio”.
La comunidad cristiana en Tierra Santa es pequeña: 175.000 cristianos, fragmentados en 18 iglesias o confesiones cristianas, con diversos idiomas, credos y liturgia. Y todo ello en medio de seis millones de judíos y más de tres millones de musulmanes. Por ser una minoría y además dividida, es un grupo marginal y marginado. Por ello, siente la tentación permanente de la emigración, que en los últimos años ha sido fortísima y constante, hasta el punto de que no faltan quienes piensan que en los próximos años la tierra de Jesús podría quedarse sin cristianos que hagan presente a Jesucristo, su Evangelio y su Iglesia y colaboren con los Padres Franciscanos en la custodia de los Santos Lugares. Además de pequeña, la comunidad cristiana en Tierra Santa es pobre. Más del 50 % de los cristianos palestinos viven por debajo del umbral de la pobreza, mientras el paro alcanza al 70 % de la población.
Por todo ello, es de todo punto necesario ayudar a la antigua y siempre joven porción de la Iglesia que vive en Tierra Santa, a la educación de sus niños y jóvenes; a los matrimonios jóvenes y a las familias para que tengan una vivienda digna y cuenten con servicios sociales y puestos de trabajo; a la promoción de la mujer para que salga de su marginación; y a los ancianos que carecen de servicios sociales, jubilación y sanidad. Es necesario también colaborar para mantener los santuarios que nos recuerdan el paso del Señor entre nosotros, encargo que cumplen loablemente los Padres Franciscanos.
La colecta por Tierra Santa establecida por el Papa Martín V en 1421 y confirmada por todos los Romanos Pontífices posteriores, tiene lugar cada Viernes Santo mientras adoramos la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Ruego pues a los sacerdotes y también a los religiosos con iglesias abiertas al culto público que la realicen con todo interés, pues tiene el carácter de imperada y pontificia. Les pido además que inviten a los fieles a ser generosos por amor a la Tierra del Señor, por amor al Señor en definitiva y a aquellos hermanos nuestros de los que hemos recibidos tantos y tan grandes bienes espirituales.
Deseándoos un final fructuoso de la santa Cuaresma, para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Juan José Asenjo Pelegrina
Administrador Apostólico de Córdoba

Mons. Juan José Asenjo
Acerca de Mons. Juan José Asenjo 305 Artículos
Mons. D. Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana. CARGOS PASTORALES Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993). En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003. El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo. Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Ya había presidido esta Comisión de 2005 a 2009. Otros cargos en la CEE: vicesecretario para Asuntos Generales (1993-1997); secretario general y portavoz de la CEE (1998-2003); miembro del Comité Ejecutivo (2009-2017). Fue copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales de 1998 a 2003. Ejerció de coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España el 3 y 4 de mayo de 2003. Ha sido miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia" y de la "Junta Episcopal Pro V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús".