Recuerdos africanos de Benedicto XVI

Al continente africano, que está cansado de ser ignorado en un mundo que se ha globalizado sin solidaridad, y que resume todos los desafíos que enfrentan a muchos pueblos del mundo, Benedicto XVI vino a traer oraciones y bendiciones, a hablar de Dios, de justicia social, de saber compartir y de libertad…pero sobretodo vino a decir que el mal desarrollo y la miseria no le exime de tener que luchar.

Tanto en Yaundé como en Luanda fueron muchas personas las que se desplazaron de los cuatro ángulos de Camerún y Angola: seis días y medio de ternura, de detalles concretos entre el ilustre visitante y miles de hombres, de mujeres y de niños, de los cuales Benedicto XVI se convirtió en su portavoz, ante los dirigentes y la comunidad internacional, pidiéndoles “hacer más” en contra “de la pobreza, la corrupción, la desigualdad creciente, la negación de la persona humana y la democracia”.

De Camerún a Angola, el escenario cambia de una tierra de paz, de diálogo y de reconciliación, a una tierra de asilo para miles de refugiados. El Papa ha pasado así de Camerún a Angola, un territorio frágil, con más de un cuarto de siglo de guerra civil, que tiene dificultades para ponerse de pie, para perdonar y fraternizar, porque la pobreza aquí es constante y absoluta, mientras son numerosas las expectativas de un futuro mejor.

La transparencia, la práctica honesta del comercio y del buen gobierno son las recomendaciones realizadas por el Papa a los dirigentes de Camerún y Angola.

La debilitación del matrimonio, la irresponsabilidad sexual, la mutilación, la eliminación de vidas inocentes, la migración forzada, la brujería y la influencia de las sectas, fueron temas delicados que el Papa trató sin rodeos y con fuerza.

Seis días y medio que se enlutaron el sábado con la muerte de dos jóvenes, causada por los empujones de la gente, la misma que causó cuarenta heridos…quienes no pudieron escuchar el llamado que el Papa hizo a miles de jóvenes en ese lugar, y a través de ellos, a todos los jóvenes de África, para que no desperdicien su energía y miren hacia el futuro.

Once años después de la última visita de Juan Pablo II a África (que fue en Nigeria), Benedicto XVI reiteró en este continente toda la fuerza y la pertinencia del cristianismo a los 159 millones de católicos africanos. Un cristianismo que, como dicen algunos de sus obispos, puede dar a este continente, “toda la dimensión, la altura y la proyección que se merece”.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37386 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).