El Papa visita el Ayuntamiento de Roma y anima a todos para hacer de la capital una ciudad abierta y solidaria

Benedicto XVI se desplazó ayer al Capitolio, sede del ayuntamiento de Roma, donde se encontró con el paparomaalcalde Gianni Alemanno y los diversos responsables de la administración ciudadana.
Según informa el VIS, el Santo Padre fue recibido en la plaza del ayuntamiento por Alemanno y su esposa Isabella Rauti. Poco después, el Papa subió al despacho del alcalde y se asomó al balcón que tiene una espléndida vista sobre los Foros Romanos. A continuación, en la Sala de los Tapices, Benedicto XVI saludó a los concejales y funcionarios capitolinos y tras ello se trasladó a la Sala de las Banderas, donde firmó en el Libro de Oro del ayuntamiento.
A las 11,30, en la Sala Julio César, donde estaba reunida la Junta Administrativa, el alcalde pronunció un discurso en el que anunció la construcción de un centro de ayuda para los jóvenes inadaptados en un terreno de propiedad del ayuntamiento romano que se dedicará a Benedicto XVI. Finalizadas las palabras de Alemanno el Santo Padre pronunció un discurso en el que recordó en primer lugar las tres visitas de sus predecesores al Capitolio: la del beato Pío IX en 1870, la de Pablo VI en 1966 y la de Juan Pablo II el 15 de enero de 1998.
“Son gestos que atestiguan -dijo- el afecto y la estima que los sucesores de Pedro, pastores de la comunidad católica romana y de la Iglesia universal, nutren desde siempre hacia Roma, centro de la civilización latina y cristiana, “madre acogedora de los pueblos” y “discípula de la verdad”.
El Santo Padre aseguró de nuevo “la atención paterna del Obispo de la comunidad católica” a todos los habitantes de la ciudad y a cuantos llegan a Roma por motivos religiosos, culturales, turísticos o laborales. Glosando las palabras del alcalde que auspiciaba, dijo el Papa, que Roma siga siendo “faro de vida y libertad, de civilización moral y desarrollo sostenible, promovido en el respeto de la dignidad de todo ser humano y de su fe religiosa”, reafirmó: “La Iglesia católica, como siempre, no dejará de sostener activamente toda actividad cultural y social encaminada a promover el bien auténtico de toda persona y de la ciudad en conjunto”.
Como prueba de esa colaboración, Benedicto XVI señaló el regalo que ha ofrecido al alcalde y a los administradores romanos: el “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”.
El Santo Padre recordó después que Roma “ha sido siempre una ciudad acogedora” que en esta época, “como Italia y toda la humanidad, tiene que enfrentarse con retos culturales, sociales y económicos inusitados debido a las profundas transformaciones y a los numerosos cambios de las últimas décadas”. La ciudad “se ha poblado paulatinamente de gentes que proceden de otras naciones y pertenecen a culturas y tradiciones religiosas diversas y ha asumido el rostro de una metrópolis multiétnica y multirreligiosa, en la que la integración a veces es laboriosa y compleja”.
Benedicto XVI recalcó la aportación de la comunidad católica a la hora de “tutelar los derechos fundamentales de la persona en el respeto de la legalidad” y manifestó la convicción de que las raíces de la ciudad, que se hunden “en el derecho (…) y la fe cristiana”, darán fuerza a Roma para “exigir a todos el respeto de las reglas de la convivencia civil y el rechazo de cualquier forma de intolerancia y discriminación”.
“Los episodios de violencia que deploramos todos -observó- manifiestan un malestar más profundo; son el síntoma de una verdadera pobreza espiritual que aflige el corazón de la humanidad contemporánea. La eliminación de Dios y de su ley, como condición para lograr la felicidad, no ha alcanzado en absoluto su objetivo: al contrario, priva al ser humano de las certezas espirituales y de la esperanza necesarias para afrontar las dificultades y los retos cotidianos”.
“Roma debe reapropiarse de su alma más profunda, de sus raíces civiles y cristianas si quiere ser promotora de un nuevo humanismo que ponga en el centro la cuestión del ser humano reconocido en su plena realidad. El ser humano desvinculado de Dios perdería su vocación trascendental. El cristianismo es portador de un mensaje luminoso sobre la verdad del ser humano y la Iglesia, que es depositaria de ese mensaje, es consciente de su responsabilidad con la cultura contemporánea”.
El Papa agradeció al alcalde la dedicación del centro de ayuda para los jóvenes inadaptados que llevará “el nombre de un anciano pontífice que mira con confianza a los jóvenes y reza todos los días por ellos”. “¡Ojala esa obra -concluyó- sirva de estímulo para que Roma consiga un tejido social de acogida y de respeto, donde el encuentro entre la cultura y la fe, la vida social y el testimonio religioso, colabore para formar comunidades realmente libres y animadas por sentimientos de paz!”.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37405 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).