El cardenal Rouco presidió ayer ante miles de devotos la misa de Jesús de Medinaceli

me-medi01 El cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Antonio Mª Rouco Varela, presidió ayer una solemne Eucaristía en la Basílica de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, según informa Análisis Digital.
En su homilía el arzobispo de Madrid recordó que los que acusaban a Jesús le acusaban de que pretendía ser el rey de los judíos y les parecía un acto de rebeldía, pero su reinado no tenía ese significado, ya que era un reino de verdad y su verdad era la verdad del triunfo humano, de la humildad y de la pasión. “Cristo reina en la cruz. La imagen del Cristo de Medinaceli es la imagen de un rey, que reina en la verdad de Dios. Cristo muerto en la cruz es el Rey”, recordó el cardenal Rouco.
Para el arzobispo de Madrid, si entramos dentro de nosotros mismos, todos pedimos a Jesús poder humano, triunfos humanos, le pedimos cosas que tienen que ver con las expectativas más hondas de la vida. En definitiva, todas nuestras peticiones van unidas a preguntas con el sentido del dolor, del pecado y de la muerte.
Jesús vive triunfante en el cielo, por la cruz llega a la resurrección y tras la resurrección va al cielo, recordó el cardenal. El reinado de Cristo es un reinado que quiere llegar al corazón y a los problemas de los hombres. “Jesús quiere reinar en el corazón del hombre”, afirmó el cardenal. “Tras la muerte ha empezado la definitiva historia de la vida”.
Hoy, recordó, proclamamos que Jesús es el Rey del mundo y de los hombres, .de cada corazón, de los que fueron, son y serán, afirmó. “Su reinado quiere ganar nuestros corazones”. “Todo cambia si el reinado de Cristo llega al corazón de las personas y si no llega es porque se rechaza”. “Dejemos que ese amor llegue hasta nuestras conciencias y hasta nuestra voluntad”, declaró el cardenal.
Tras estas palabras, el arzobispo de Madrid recordó que en estos momentos críticos, la crisis está muy presente y animó a todos los fieles allí reunidos a poner el amor de Cristo en ayudar a quien tiene necesidad, en estos tiempos en los que fallan las conciencias. “Las conciencias sólo las cura el amor de Cristo”, recordó.
Finalmente el cardenal Rouco pidió por todo lo que necesitamos, por el bien de la familia y por la educación de los hijos, para que reine en nuestros corazones Cristo y para que la Virgen nos enseñe a recibirle.
Como es habitual el primer viernes del mes de marzo, se realiza en la Basílica el tradicional besapiés a la imagen del Cristo. Durante toda la jornada, miles de fieles se acercan a besar los pies de la imagen del Jesús de Medinaceli. De esta tradición también participa la Familia Real. En esta ocasión fue la Infanta Elena, que acudió como otros miles de devotos a pedir los tres deseos que quieren ver realizados a lo largo de este 2009.
Un arraigada tradición popular
El día 16 de Marzo de 1710 se funda la Congregación de Esclavos de Jesús Nazareno para dar culto a la imagen y asistir a la procesión del Viernes Santo. Queda abierta a toda clase de personas, seglares y clérigos, hombres y mujeres. De hecho, a ella pertenecieron desde el primer momento la nobleza española mezclada con el pueblo sencillo. Desde 1819 el rey de España figura como protector de la Esclavitud. El Duque de Medinaceli, por ser patrono de la iglesia donde estaba la imagen aparece desde la fundación como Hermano Mayor de dicha esclavitud.
Esta Congregación fue elevada a la dignidad de Archicofradía Primaria por letras apostólicas de su Santidad Pio XI, el día 2 de mayo de 1928 y enriquecida con los acostumbrados privilegios. La Archicofradía cuenta con unos seis mil miembros repartidos fundamentalmente por España, Europa e Hispanoamérica, así como por el sur de Estados Unidos (Florida), siendo la primera tierra que pisó el Cristo en América, traída una copia el año 1999.

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