Carta de Mons. Piris ante el Día de Hispanoamérica

Mons. PirisDesde que Jesús Resucitado envió a los suyos con las conocidas palabras: “id a convertir todos los pueblos, bautizándolos en el nombre de Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñadles a guardar todo aquello que yo os he mandado”, los apóstoles y discípulos no han dejado de predicar la palabra de la verdad y generar las iglesias” (S. Agustí). Una semilla que ha ido fructificando entre nosotros, gracias a Dios, y se ha traducido también en obras en favor del bienestar moral y material de los hermanos de otros lugares, como he podido experimentar con mucho gozo en la reciente visita a nuestros sacerdotes que trabajan en Cal (Colombia). Es evidente que la Iglesia Particular de Lleida no ha sido nunca una Iglesia aislada sino muy abierta, como corresponde a la catolicidad que la define y a su constitutiva dimensión de universalidad.
Todos compartimos sensaciones variadas cuando tenemos ocasión de conocer experiencias directas de aquéllos que han decidido dedicar la propia vida y energías al servicio del Evangelio y de los pobres: sentimos admiración por su ‘heroísmo’ y ganas de hacer alguna cosa muy concreta, y también indignación por las injusticias de que son objeto millones de personas por todo el mundo (junto a una cierta vergüenza de pertenecer a aquella minoría de ‘acomodados’ que todavía se queja y se lamenta de las propias condiciones de vida).
Hoy quiero agradecer expresamente en nombre de todos la generosidad personal de todos aquellos hermanos y hermanas que han hecho y continúan haciendo de su vida un servicio evangélico, mediante el cual la presencia de la Iglesia en los países de Misión se ha ido institucionalizando y consolidando, lo cual da estabilidad y perdurabilidad.
Tengo que decir también que aquello que hemos podido compartir en nuestra visita a nuestros sacerdotes de Cali no ha sido un arrebato siempre admirable de unos misioneros aventureros, sino el compromiso de muchos años de servicio evangélico sencillo y próximo a una población pobre en recursos y disponibilidad económica pero rica en humanidad y alegría fraterna.
Pienso también que el trabajo de estos hermanos nos beneficia también aquí, construye iglesia aquí, y tenemos que mantener vivo el intercambio de sentimientos y acciones evangélicas, con el fin de no perder de vista nunca nuestra dimensión misionera “ad gentes” que ellos hacen posible.
Detrás de la acción de nuestros misioneros está siempre presente la Iglesia madre de Lleida y también tendría que haber la generación de un movimiento permanente de sensibilización y colaboración entre las Iglesias. De hecho, la Iglesia de Cali (sus Pastores) han mostrado interés y también están dispuestos a compartir con nosotros algunos de sus sacerdotes en justa reciprocidad.
Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+Joan Piris Frígola
Obispo de Lleida

1 Marzo 2009

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Articles
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.