La diócesis de Ávila se pronuncia respecto de la sentencia del Supremo sobre el presbiterio de la catedral

El Obispado de Ávila y el Cabildo, como responsable inmediato de la Catedral, una vez conocida la sentencia del Tribunal Supremo, han manifestado en un comunicado que la acatan con todo el respeto que merecen las instancias judiciales. Lo cual no impide que hagamos algunas consideraciones.
Las obras de adaptación del Presbiterio se hicieron con la oportuna licencia de la Junta de Castilla y León, y conforme a un estudio consensuado por cuatro arquitectos, dos por parte de la Catedral y dos por parte de la Junta de Castilla y León. Con esta reforma, se pretendía adaptar más fielmente el Presbiterio a las normas emanadas del Concilio Vaticano II, superando la situación de provisionalidad en que se encontraba desde la década de los setenta con una plataforma de madera que ocupaba el mismo espacio del actual Presbiterio. Se colocaron además los muebles litúrgicos en piedra, conforme a las susodichas normas litúrgicas. Con las obras se pretendía también garantizar la protección de las laudas y su posible estudio.

catedralavilaLa sentencia del Tribunal Supremo en su fallo confirma la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. La carga de su cumplimiento obliga tanto a la Junta de Castilla y León, que autorizó las obras, como al Obispado y Cabildo, que las realizaron.
Es necesario, por tanto, abrir un nuevo camino de diálogo entre las instituciones implicadas para buscar una conciliación de los dos fines que ha de cumplir un edificio histórico de estas características, conforme expresamente lo reconoce la resolución judicial, es decir: la celebración del culto en un lugar conforme exigen las normas litúrgicas y la peculiaridad de la Catedral; y la posibilidad de que las laudas episcopales puedan ser contempladas.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 39286 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).