El obispo de Santander explica la Cuaresma como un tiempo de conversión y solidaridad

jimenez_zamoraCon motivo del inicio de la cuaresma, Mons. Vicente Jiménez, ha presentado una Carta Pastoral titulada, “La cuaresma, tiempo de conversión y solidaridad”, que reporducimos al final de esta noticia, y en la que resalta que, éste, es un ciclo “de peregrinación interior hacia Dios, que es la fuente de la misericordia”. Es una peregrinación en la que “el mismo Dios nos acompaña” a través del “desierto de nuestra pobreza, sosteniéndonos” en el camino hacia la “alegría intensa de la Pascua”.
Para Mons. Jiménez, la cuaresma es también un tiempo favorable de “escucha” de la Palabra del Señor y de la “conversión del corazón” mediante la “reconciliación con Dios y con los hermanos”, a través del sacramento de la Penitencia. Es un ciclo en el que la Iglesia y la Biblia propone tres prácticas penitenciales “de un gran valor, como son la oración, la limosna y el ayuno”
En su Carta el obispo resalta el sentido del ayuno que, “en nuestros días, parece” que su práctica ha perdido “un poco su valor espiritual” y ha adquirido, en una cultura “marcada por la búsqueda del bienestar material”, el valor de una “medida terapéutica” para el cuidado del propio cuerpo.
El pelado recuerda que ayunar “es bueno para el bienestar físico”, pero para los creyentes es, “en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse con la voluntad de Dios”. Al mismo tiempo el ayuno “nos ayuda” a tomar conciencia de la “situación de necesidad”, en la que viven muchos de “nuestros hermanos más pobres”, matiza.
Mons. Jiménez señala que desde hace más de diez años, Cáritas Diocesana de Santander organiza la denominada “Campaña de las Huchas de Cuaresma”, con un sentido de “gesto solidario con los pobres”. Se trata de la entrega en las parroquias a los fieles al inicio de este tiempo, de unas huchas cúbicas de cartón en las que figuran cuatro imágenes de los proyectos que se ayudará en esta cuaresma, la mayoría situados en países pobres.
En las huchas, los fieles depositan en sus casas limosnas fruto de sencillas privaciones. Las cajas son devueltas el Jueves Santo, “Día del amor fraterno” con un donativo para los proyectos anuales propuestos.
El obispo de Santander destacó que éste es “un signo concreto” por el que las familias y comunidades cristianas “viven el espíritu cuaresmal de abrirse a Dios y a los hermanos, especialmente a los pobres y necesitados”.
Este año se han propuesto cuatro obras de apoyo solidario, avaladas por los propios obispos de cada lugar.
Con el primer proyecto se contribuirá a la construcción de salas y baños en los establecimientos educativos donde los Hermanos Menesianos trabajan dentro de la Institución “Fe y Alegría”. Está ubicado en el vicariato apostólico de Reyes, en Bolivia.
Con el segundo se prestará ayuda a 75 familias pobres en la India para comprar un camello con su propio carro, mientras que el tercer proyecto servirá para ayudar a realizar la traducción de todos los textos catequéticos y las lecturas bíblicas de los leccionarios en la Diócesis de Laï, en el Chad. La Iglesia cántabra contribuyó en el pasado ha realizar un centro de formación donde se forman agricultores y líderes de comunidades en esta diócesis.
El último proyecto solidario concierne al Hogar Belén de Santander. En este centro de Cáritas se acogen, desde el año 2001, a enfermos de Sida en estado avanzado de enfermedad y que son atendidos por las Hermanas de la Caridad de Santa Ana.
Mons. Jiménez precisó que para realizar estos cuatro proyectos “animo vivamente a toda la Diócesis”, familias, parroquias y comunidades religiosas a “intensificar” durante la cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario”. Por último instó a “la escucha” de la Palabra de Dios, a “la oración y a la limosna con los más pobres porque el Señor, que está en los pobres, nos lo recompensará”, concluyó.

LA CUARESMA, TIEMPO DE CONVERSIÓN Y SOLIDARIDAD CARTA PASTORAL DEL OBISPO DE SANTANDER PARA LA CUARESMA 2009

Con el Miércoles de Ceniza, un año más, los cristianos iniciamos la Cuaresma, un tiempo de peregrinación interior hacia Dios, que es la fuente de la misericordia. Es una peregrinación en la que el mismo Dios nos acompaña a través del desierto de nuestra pobreza, sosteniéndonos en el camino hacia la alegría intensa de la Pascua.
La Cuaresma es un tiempo favorable de escucha de la Palabra de Dios y de conversión del corazón: de preparación y memoria del Bautismo; de reconciliación con Dios y con los hermanos, a través del sacramento de la Penitencia; de realización de las tres prácticas penitenciales a las que la Biblia y la Iglesia conceden un gran valor: la oración, la limosna y el ayuno (cfr. Mt 6, 2.5.16).
El Papa Benedicto XVI en su acostumbrado Mensaje cuaresmal de este año 2009 reflexiona sobre el valor y el sentido del ayuno. Recojo algunas de sus frases.
En nuestros días, parece que la práctica del ayuno ha perdido un poco su valor espiritual y ha adquirido más bien, en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse con la voluntad de Dios. Al mismo tiempo el ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación de necesidad, en la que viven muchos de nuestros hermanos más pobres.
Para mantener viva la conciencia de solidaridad y de atender a los pobres y necesitados, nuestra Cáritas Diocesana de Santander organiza un año más la Campaña de las Huchas de Cuaresma, como GESTO SOLIDARIO con los pobres. Es un signo concreto por el que las familias y comunidades cristianas viven el espíritu cuaresmal de abrirse a Dios y a los hermanos, especialmente a los pobres y necesitados.
El Gesto de Cuaresma 2009 propone cuatro obras de apoyo solidario, avaladas por los propios obispos de cada lugar. Son las siguientes:
– Vicariato Apostólico de Reyes-Bolivia: construcción de salas y baños en los establecimientos educativos donde los Hermanos Menesianos trabajan dentro de la Institución “Fe y Alegría”.
– Arzobispado de Gandhinagar (India): proyecto de ayuda a 75 familias pobres para comprar un camello con su propio carro.
– Diócesis de Lai (Chad): proyecto de ayuda para hacer la traducción de todos los textos catequéticos y las lecturas bíblicas de los leccionarios.
– Diócesis de Santander: ayuda al Hogar Belén, que es una Casa de Acogida de Cáritas Diocesana, dirigida por las Hermanas de la Caridad de Santa Ana para enfermos del SIDA en estado avanzado de la enfermedad.
Para realizar estos proyectos propuestos por Cáritas Diocesana de Santander, animo vivamente a toda la Diócesis, familias, parroquias, comunidades religiosas a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna con los más pobres. El Señor, que está en los pobres, nos lo recompensará.

+ Vicente Jiménez Zamora
Obispo de Santander

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma.CARGOS PASTORALESSu ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria.El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017.Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014.El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.