Mérida, cuna del cristianismo hispano


Entre el 2 y el 18 de noviembre se viene celebrando en la Sala Decumanus, en la Puerta de la Villa, de Mérida, unas interesantes jornadas bajo el título: “Mérida: cuna del cristianismo hispano”, en el que intervienen diversos expertos, y que culmina el sábado día 18 de con una misa hispanomozárabe de Santa Eulalia en la Basílica de la Mártir

El historiador Isaac Sastre, uno de los ponentes de este ciclo de conferencias destaca que sin lugar a dudas, Mérida es la cuna de la Iglesia en la Península Ibérica. “El primer testimonio escrito que tenemos de una comunidad cristiana perfectamente organizada es en Mérida. Se trata de la famosa carta de San Cipriano de Cartago a los cristianos de Mérida y de León y Astorga que data del año 254”. A todo ello hay que sumar los restos arqueológicos, que muestran la presencia del cristianismo. Poco después, en el año 304 se produce el martirio de santa Eulalia, lo que indica la presencia de una comunidad cristiana con raíz, preparada para que sus miembros asuman el martirio, como prueba de amor total por Cristo.

Mérida, cabeza

“No podemos olvidar -afirma Isaac- que estamos hablando de la que ya en ese momento era capital de Hispania. La Iglesia emeritense va a ejercer muy tempranamente también, como cabeza de la Iglesia hispana. Por otro lado existe un numeroso grupo de cristianos que empieza a hacerse presente en la ciudad, que empieza a mostrar su fe en los objetos que producen. Estamos en pleno siglo IV ya con lucernas, con crismomes, incluso con una domus, una casa privada con una habitación con iconografía cristiana”.

El hecho de que Mérida fuera una de las grandes ciudades del Imperio Romano en la Península Ibérica facilitó la llegada de la nueva doctrina: el Cristianismo. La promulgación del Edicto de Milán por Constantino, que ponía fin a las persecuciones contra los cristianos, hizo que la fe floreciera aún más. “Un siglo después del martirio de Santa Eulalia -destaca Isaac Sastrese habla de ella, se sabe que es una mártir importante al menos en toda la mitad occidental del Imperio. No solamente eso, también en Hispania, se difunde muy tempranamente su veneración; eso se puede saber porque lo que antes eran los suburbios de la ciudad, ya en esta época empieza a crearse un nuevo centro de fe, pero también un nuevo centro social, donde la gente quiere venir, donde la gente quiere estar y donde quiere enterrarse, quiere sentir que está al lado de la que consideran que es quien puede interceder por ellos en el juicio final”.

Lugar histórico de peregrinación

Mérida se convirtió muy pronto, probablemente a finales del siglo IV, en un lugar importantísimo de peregrinación. “Sabemos por textos -destaca Isaac- que el culto a las reliquias experimenta un grandísimo desarrollo a finales del siglo IV y durante todo el siglo V, creemos que Mérida ya era lugar de peregrinaje, aunque arqueológicamente tenemos que esperar un poquito más, a la época visigoda, al siglo VI, gracias a las vidas de los Santos Padres emeritenses. Sabemos que Masona manda construir un hogar, un albergue para los peregrinos, pero también incluso en época mozárabe, cuando gran parte de la Península ha sido conquistada por el Islam, sabemos que hay una mujer que se está enterrando al norte de la provincia de Cáceres, en una iglesia muy antigua, el Gatillo, excavada en los años 70, con una botellita con el anagrama de Santa Eulalia en su tumba, lo que indicaba que había peregrinado aquí”.

La invasión musulmana frena, en parte, este desarrollo de Mérida como referente cristiano. Santa Eulalia mantendrá el culto, junto con otras iglesias de la ciudad, en la primera etapa de invasión, aunque desde la segunda mitad del siglo IX, desaparece. “Pero el culto a Santa Eulalia -destaca Sastre- como un referente de la fe y de la Iglesia de Hispania se mantiene en el norte. A mi siempre me gusta recordar que la patrona de la capital del Reino de Asturias es Santa Eulalia, no es la Virgen de Covadonga

Peregrinos y turistas alrededor de Santa Eulalia

En la actualidad se está intentando potenciar la Basílica de Santa Eulalia como centro de peregrinaciones. Su párroco, Juan Cascos manifiesta que “tanto el Ayuntamiento como el Consorcio y la parroquia estamos hablando sobre este tema. Ya se ve cómo llegan hasta aquí gente de países tan lejanos como China. El día 27 de septiembre llegó a la Basílica de Santa Eulalia una peregrinación de 46 personas de Hong Kong con dos religiosos franciscanos y querían celebrar la misa en la Basílica. Pocos días después vinieron de San Diego (EEUU) 120 personas también con el mismo fin. Y hace una semana vinieron 35 peregrinos de Austria. De esta manera se va renovando poco a poco lo que dice la historia que fue la tumba de Santa Eulalia en la antigüedad”.

Entre los proyectos anunciados por Juan Cascos se encuentra hacer visitable la Basílica para los turistas que acudan a visitar la cripta donde estuvo Santa Eulalia, situada debajo del templo. “Me da mucha pena -afirma el párroco- que la gente que viene se encuentre la Basílica cerrada. Yo creo que en un mes, podremos abrir la Basílica para que sea visitable de 10,30 a 14,00 horas y de 16,00 horas a 18,00 horas. Los visitantes entrarían por la cripta y de allí subirían a la Iglesia y saldrían nuevamente por la cripta”.

(Juan José Montes – Iglesia en Camino – Archidiócesis de Mérida-Badajoz)

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