La primera religiosa española de la Consolata relata su historia misionera
La hermana María Dolores Otero Fernández ha relatado, desde Argentina, para Obras Misionales Pontificias su historia misionera: nació en 1943 en un pueblo de Orense, San Miguel de Torneiros, pero con 18 años decidió emigrar a Suiza para buscar trabajo; allí, encontró su “hogar” en una residencia coordinada por las Misioneras de la Consolata. Éste fue su primer contacto con una congregación que en ese momento no tenía ninguna religiosa española, y que, años más tarde, acogería a María Dolores como la primera.
Según informa OMPress, su inquietud misionera llevó a esta religiosa hasta Argentina, donde lleva 41 años. Actualmente trabaja en la región chaqueña de El Impenetrable, a 1.600 km. de Buenos Aires, con los indios wichi, la segunda comunidad indígena más importante del chaco salteño y la última cultura recolectora-cazadora que se dedica en este país a la cría de animales pequeños y a la recolección de frutos del monte. Precisamente el monte, que da nombre a la región, es la vida de estos indígenas, olvidados por el estado.
María Dolores no es la única en su familia que ha consagrado su vida a Dios. Entre tíos y primos cuentan hasta 7: un sacerdote diocesano de Orense, y el resto, salesianos. La misionera se llena de alegría hablando de todos ellos, pero sobre todo de un primo hermano de su padre, beatificado en 2007.


