La fiesta de la Sagrada Familia
Mons. Vicente Jiménez Navidad es fiesta de familia. El Hijo de Dios nació y vivió en el seno de la Sagrada Familia de Nazaret. En el clima de la Navidad celebramos este año el día 30 de diciembre la fiesta de la Sagrada Familia. Nuestra Delegación Diocesana de Familia y Vida ha programado la celebración de una Eucaristía, en la Catedral de Santander, a las 7 de la tarde de ese día. Será presidida por el Obispo de la Diócesis y a ella están invitadas las familias y, de modo especial, los movimientos dedicados a la pastoral del matrimonio y la familia.
Con motivo de la Jornada de la Familia, la Subcomisión Episcopal de la Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española han publicado una Nota titulada Familia cristiana arraigada en Cristo, como eco de la Jornada Mundial de la Juventud. En esta Carta pastoral destaco algunas ideas de dicha Nota.
El Papa Benedicto XVI en la inolvidable vigilia de oración en Cuatro Vientos, en la Jornada Mundial de la Juventud, nos dejó este mensaje sobre el matrimonio y la familia: “A muchos el Señor los llama al matrimonio, en el que un hombre y una mujer, formando una sola carne (cfr. Gn 2, 24), se realizan en una profunda vida de comunión. Por eso, reconocer la belleza y bondad del matrimonio significa ser conscientes de que sólo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial”.
En el marco de la Jornada de la Familia de este año, los obispos españoles invitamos a todas las familias, parroquias, movimientos y asociaciones a ser testigos y portavoces del mensaje y la misión que el Santo Padre nos ha dejado: la familia, el hogar, fundado en el don que Cristo Esposo hace a la comunión esponsal indisoluble y abierta a la vida, forma parte de la esperanza de los hombres. De esta manera el futuro de la humanidad y de la Iglesia se fragua en la familia.
En el contexto de la nueva evangelización a la que nos convoca el Papa Benedicto XVI, conscientes de vivir en una sociedad con claros signos de esperanza como se ha puesto de manifiesto en la Jornada Mundial de la Juventud, pero, al mismo tiempo, convulsa, con temores y momentos de desesperanza, la familia tiene un papel muy especial: somos los eslabones de una cadena; hemos recibido la fe y nos corresponde transmitirla con las palabras y hacerla creíble con el testimonio de nuestra vida.
En esta Navidad pedimos a la Sagrada Familia de Nazaret que nos haga profundizar en nuestra conciencia recordando en nuestras oraciones y ayudando en la medida de nuestras posibilidades de manera especial a cuantos sufren las consecuencias de la crisis. Igualmente pedimos para crecer en al responsabilidad de nuestra misión como familia cristiana, con la vista puesta en el próximo Encuentro Mundial de Familias con el Santo Padre, en Milan 2012. Para ello proponemos la inestimable ayuda que supone trabajar en nuestros respectivos ámbitos las Catequesis elaboradas a tal fin con el sugestivo y oportuno título de “La Familia: el trabajo y la fiesta”. Nos encomendamos a la Virgen María, Reina de las familias.
+Vicente Jiménez Zamora


