Navidad 2011
Mons. Joan Piris En esta nueva Navidad, siento la necesidad de pedir al Señor que nos ayude a vivirla en sintonía con las Prioridades Diocesanas que nos hemos marcado, después del conveniente discernimiento hecho entre todos y para el bien de todo el mundo: activar la Iniciación Cristiana en una época de increencia, y favorecer una mejor Presencia de Iglesia en el mundo.
Nosotros lo anunciamos y lo celebramos como la GRAN NOTICIA: DIOS SE HA HECHO HOMBRE. El amor gratuito de Dios, que no busca nada más que el bien de aquellos a quienes ama, se ha manifestado en nuestra historia y permanece activo desde aquella primera Navidad.
Desde entonces, y asistiendo al contraste que supone la existencia de tantas formas de pobreza y marginación que nuestra sociedad continúa generando en tantos lugares, es un imperativo moral vivir y promover la vivencia de una Navidad más solidaria que, además, nos impulse a vivir la fraternidad todo el año «no como un sentimiento de vaga compasión superficial, sino como una determinación firme y perseverante de comprometerse en favor del bien común, del bien de todos y cada uno, porque todos somos verdaderamente responsables de todos» (Sollicitudo Rei Socialis, 380).
En medio de un mundo como el nuestro, en el que parece haber poco espacio para la fe, quiero animar a todos a vivir nuestros compromisos familiares, profesionales, sociales y políticos con la mayor coherencia cristiana posible. Únicamente así seremos la Iglesia de Jesús que el Concilio Vaticano II llamó «signo y sacramento (señal e instrumento) de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el linaje humano» (Lumen Gentium, 1).
Os invito a rezar como lo hacía un cristiano hace unos años desde la prisión de Basilea: «¡Señor, Dios nuestro! Tú nos mandas esperar y apresurarnos en vistas al gran día de tu manifestación total y salvadora en el mundo, entre nosotros, los hombres, en tu comunidad, también en nuestros corazones, y en nuestra vida también. Nos miramos en el vacío cuando dirigimos la vista a este día de la luz eterna. Tú ya lo has hecho apuntar, al nacer como el débil y todopoderoso niño Jesús, haciéndote hombre como nosotros. Y ahora vamos a celebrar pronto una vez más la Navidad, pensando en este apuntar de tu gran día.
»Ayúdanos, haznos el regalo de que nos reunamos una vez más como es debido, que reflexionemos y examinemos cómo debemos ir a tu encuentro, ya que tu venida es ahora ya inminente, para que después, nuestra celebración de Navidad no se reduzca a un teatro estéril, sino que por el contrario, sea un esplendoroso, serio y gozoso encuentro contigo.
»Nos es necesario sentirnos sacudidos por estas reflexiones prenavideñas, y ponernos en movimiento. Pero, con toda seriedad, sólo tú puedes hacer esto en nosotros. Por esto te pedimos que no nos dejes solos en esta hora, sino que te hagas presente con tu fuerza » (Karl Barth, 23/12/1962).
MUY FELIZ NAVIDAD Y, SIEMPRE DESEÁNDOOS UN MEJOR AÑO 2012.
Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,
+Joan Piris Frígola
Obispo de Lleida


